domingo, 9 agosto 2020 17:14

Ropa más barata y ecología: Comprar de segunda mano o lo más 'cool' y anticrisis antes del reciclaje

¿No sabes qué hacer con el jersey de lana con la figura de un jaguar que te regaló tu madre en el invierno de 1983? Piénsalo bien. La ropa es un contaminante muy importante por las fibras y colorantes con las que está confeccionada. Además en su elaboración se empleó una energía parte de la cual, ahora, podemos ahorrar.

Puedes hacer dos cosas de manera eficaz y responsable con tu suéter, además de  regalarlo para que alguien siga utilizándolo. Hay dos vías energéticamente eficaces: primero, puedes recurrir a una tienda de segunda mano si la prenda no está mal y así sacarás unos euros extra. Hay muchos establecimientos en la calle y en Internet. ¿Y si está en mal estado? Deberías reciclarlo. 

“No es lo mismo reciclar y reutilizar. Si reutilizas estás posponiendo la decisión crucial, pero al menos ya estás ahorrando energía. El ejemplo perfecto es una botella de cristal“, dice Begoña Caballero, responsable de comunicación de 'Emaús', una ONG vasca que asegura que no dejaría nada sin aprovechar de tu jersey. O sea, “producimos cero residuos”, dice.

AHORRANDO A FIN DE MES

Si acudes a la segunda mano, las grandes capitales españolas ya tienen más en común con Londres, Nueva York o Berlín. No tenemos un Candem Market como los londinenses, pero muchas zonas comerciales de Madrid o Barcelona ya están salpicadas de tiendas de ropa de segunda mano. E Internet es otro campo de juego de un montón de empresas que se rifarían tu suéter ochentero -aunque no logres comprender la razón-. Y es que reutilizar es tendencia. Ya no es denigrante entrar a comprar ropa y complementos usados. Todo lo contrario, a veces resulta de gran orgullo exhibir una pieza de “lujo” a precio de ganga. María Villardón describe con una humorada su afición por la ropa de segunda mano que describe como muy 'cool', siempre que sepas lo que compras: “Muchas veces me dicen, 'que pantalón tan bonito, ¿de dónde es?' Yo suelo responder que es ropa de muertos”. Evidentemente, es ropa de segunda mano reutilizada que no tiene por qué proceder de un finado. Esta joven comenzó hace años comprando en tiendas pioneras de Madrid como 'The The' y 'El Templo de Susú'. 

María asegura que lo suyo no es “solo” por economía pese a que explica que encuentra “verdaderas joyas por 20 o 30 euros”. Pero en la mayoría de los casos, en tiendas menos 'fashion', los clientes optan por reutilizar para llegar a fin de mes. Y es que ya hay cadenas de moda especialistas en estos productos como KiloRopa, que abrió sus puertas en octubre de 2011 y ya cuenta con 10 tiendas repartidas por toda España. Allí se vende al peso y lo que se desecha se convierte en material para moquetas.

¿Y en Internet? El último 'mercadillo' lanzado a la red es una aplicación para móviles que se llama Wallapop, que en sus tres semanas de vida se ha posicionado de manera consecutiva en el top 1 de las aplicaciones gratuitas para iPhone al igual que en el ránking de 'Estilo de vida'. Y es que rozó las 300.000 descargas desde el momento del lanzamiento, y ya alcanza alrededor de unas 10.000 diarias. Además, desde el jueves 17 de octubre, la aplicación estará también disponible para Android. Optando siempre por la proximidad y el comercio sostenible, Wallapop triunfa sobre todo porque evita los gastos de envío al 'mapear' compradores y vendedores por proximidad geográfica.

RECICLAD, RECICLAD, MALDITOS

Pero si no das salida a tu  suéter del terrible jaguar  o está demasiado deteriorado, recicla. Según el divulgador Joaquín Araújo, estos procedimientos son “la imitación perfecta de la naturaleza, sin costes y aportando muchos beneficios. Un circuito cerrado en el que todo es fruto del aprovechamiento de recursos anteriores“. 

Una normativa de 2011 establece que, en 2020, la mitad de los residuos textiles tendrá que reciclarse. Un objetivo que no está al alcance de la mano, según Rubén González, portavoz de Humana, una ONG que se dedica a recuperar y reciclar para fomentar la cooperación al desarrollo fuera de España: “Se reutiliza solo entre un 10% y un 20% de la ropa”. Y el montante total de residuos textiles se acerca a los 200.000 toneladas. Solo esta ONG recogió el año pasado 18.182 toneladas de estos materiales mediante 5.000 contenedores. Todo el sistema de clasificación y tratamiento de los residuos textiles permite, además, crear nuevos puestos de trabajo. 

¿Y LOS 'CONTENEDORES PIRATA'?

La Asociación Española de Recuperadores de Economía Social y Solidaria (Aeress) agrupa a varias asociaciones sin ánimo de lucro en 14 comunidades autónomas, todas ellas trabajando en la recuperación del textil con fines sociales, por ejemplo permitiendo la inserción sociolaboral de decenas de personas en riesgo de exclusión. Pues bien, según cifras de estos colectivos, cada ciudadano consume unos nueve kilos de ropa al año. Y reciclar 100 toneladas de ropa supone no emitir 50 toneladas de dióxido de carbono. O lo que es lo mismo, ahorra las emisiones anuales de 12 coches.  “Las cosas deberían ser más sencillas en el futuro con el nuevo Plan Nacional Integral de Residuos, que pretende que haya un punto de recogida selectiva de ropa por cada 3.000 personas. Es que ahora no hay una gestión clara del reciclaje textil a nivel social y ambiental”, advierte Laura Rubio, directora de la secretaría técnica de AERESS. En su opinión, lo peor es la proliferación de contenedores ilegales, que “causa una gran desinformación en los ciudadanos por la dejadez de las autoridades”.

Por la presencia de los 'contenedores pirata', las entidades solidarias que trabajan en la economía social recuperando y reciclando el textil podrían sufrir una pérdida de empleos que se cifran en más de 1.500 en España y 40.000 en toda Europa. Además habría que descontar la reducción del acceso a la ropa a bajo coste o la disminución de las donaciones de ropa a personas con bajos recursos.

TU JERSEY CONVERTIDO EN AISLAMIENTO TÉRMICO

Según un informe de la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. (EPA), el reciclaje de ropa sería equivalente a retirar anualmente un millón de automóviles de las carreteras porque el 6,5% de la basura que entra en los vertederos son textiles que pueden ser reciclados. Y cada año se recuperan dos millones de toneladas de ropa.

Hemos llegado al final del viaje de tu querido jersey de la pubertad. Si donaste la prenda a un contenedor autorizado y homologado de la ONG Emaús, por ejemplo, tu suéter puede estar convertido ahora en parte del aislante térmico o acústico de cualquier construcción. Y tú has sido solidario y has contribuido al sostenimiento del medio ambiente. Lo puedes celebrar dándote un capricho… en una tienda de segunda mano.

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