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Un gran tsunami ocasionado por un terremoto de magnitud 9,1 grados Richter en Alaska podría arrasar California en unos años, según advierten en un informe expertos del Servicio Geológico de EEUU (USGS). Las pérdidas, que ascenderían a 700 millones de dólares, se traducirían en el hundimiento de un tercio de todos los barcos en las marinas californianas y la evacuación de hasta 750.000 personas.

Los expertos hablan en el informe de que el terremoto es “hipotético, pero plausible”. No obstante, tranquilizan diciendo que ninguna de las dos plantas de energía nuclear correría riesgo alguno en el escenario estudiado y que al haber acantilados en las tres cuartas partes de la costa, serían inmunes a los impactos más devastadores de una ola gigante.

California lleva desde hace tiempo esperando un 'Big One', es decir, un terremoto superior a 8,5 grados de magnitud en la falla de San Andrés, al este de Los Ángeles. A este temor se une ahora el del tsunami ocasionado por otro seísmo, eso sí, alejado de las costas.