Compartir

Los ejemplares, todos ellos jóvenes y de dos a tres kilos de peso, fueron rescatados en las playas de la provincia de Málaga y Granada y se encontraban debilitados.

El coordinador del CREMA, José Luis Mons, ha explicado a Efe que las tortugas estaban afectadas por epibiontes, unos crustáceos que crecen sobre ellas, lo que hace que tengan una especie de “armadura” que limita su capacidad de movimiento y tengan una peor alimentación, de forma que se debilitan.

Entre otros cuidados, durante su rehabilitación se les han efectuado curas externas, se les han dado antibióticos y una buena alimentación y se ha comprobado el funcionamiento de su sistema digestivo.

Las condiciones ambientales han favorecido este verano un auge de larvas de epibiontes, al igual que ocurrió en 2001, cuando se liberaron con vida 174 tortugas.

Los once ejemplares que han sido tratados en el CREMA en las últimas semanas han sido soltados a tres millas de la costa malagueña a bordo de la embarcación “El Capitón”, de la Fundación Mediterránea de los fondos marinos, la cual colabora con el Aula del Mar de Málaga y que tiene por objetivo la conservación de los fondos marinos.

Antes de ser liberadas, los biólogos han implantado microchips a las tortugas, de manera que si en el futuro llegan a algún centro de recuperación se podrán extraer datos sobre el comportamiento y crecimiento de esta especie.

En los dos últimos meses, el CREMA ha rescatado con vida cuarenta tortugas marinas en la provincia de Málaga y Granada, además de atender numerosos varamientos de especies marinas, entre ellas cinco tortugas muertas en lo que va de verano.

El CREMA, centro colaborador con la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente de la Junta, está cofinanciado por la Diputación de Málaga y el Ayuntamiento de la capital malagueña.