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También se espera que la próxima semana lleguen al país tres expertos recomendados por la Oficina Estadística de la Unión Europea (Eurostat), según explicó hoy el ministro de Economía, Félix de Vicente, en una reunión con corresponsales.

“Tenemos contactos de personas recomendadas por Eurostat y viene una misión del Banco Mundial que llega el próximo lunes, y en conjunto con ellos evaluaremos la opción de darle valor al censo realizado y a estos 15.700.000 chilenos censados”, señaló De Vicente.

Hasta ahora, los censos, realizados cada diez años, se hacían en un día, que era declarado festivo y con encuestadores voluntarios, pero el de 2012 se prolongó durante tres meses, estuvo a cargo de 14.000 censistas remunerados y tuvo un costo total de 60 millones de dólares.

Las irregularidades en el proceso, realizado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), dependiente del Ministerio de Economía, se conocieron en abril a raíz de una denuncia periodística y derivaron en la renuncia de su entonces director, Francisco Labbé.

El Centro de Investigación e Información Periodística (Ciper) aseguró que Labbé decidió presentar los 16.600.000 habitantes “estimados” en el último censo como efectivamente censados, aunque en la práctica se encuestó a unas 900.000 personas menos (5,4 %).

El pasado 7 de agosto, una comisión de cinco expertos nacionales consultados por el Gobierno estimó que el porcentaje de población no censada fue mayor y lo cifró en un 9,3 %.

Esa comisión recomendó que las cifras recogidas no se empleen como datos oficiales y aconsejó realizar una nueva medición, de carácter abreviado, en 2015.

Tras conocer estas conclusiones, el presidente Sebastián Piñera pidió perdón por esos errores y señaló que las dos posibles soluciones son mejorar los procedimientos y realizar las entrevistas a las familias que no fueron encuestadas o llevar a cabo un nuevo censo.

El Ejecutivo quiere ahora consultar con expertos internacionales antes de tomar una decisión, que espera tener definida en octubre.

De Vicente apuntó hoy que en otros países, entre los que mencionó Reino Unido, Sudáfrica y Bolivia, también ha habido errores en el censo.

“En la práctica no se puede contar a todas las personas que viven en un país. Siempre tienen que tener métodos que los hagan confiables estadísticamente. Queremos ver con expertos si el censo es confiable estadísticamente, y esa es nuestra misión”, recalcó.

Es muy probable que la labor de enmendar el censo o realizar uno nuevo recaiga en el Gobierno que asuma el poder en marzo de 2014.

La candidata presidencial Michelle Bachelet, favorita a las elecciones de noviembre por la opositora Nueva Mayoría, señaló el martes que lo ocurrido con el censo “es un tremendo fracaso” y que “es muy importante mirar todos los componentes que la comisión de expertos señaló”.

“Es evidente que hay que hacer un nuevo censo y que si la institucionalidad tiene falencias hay que fortalecerla. Y por lo tanto creo que esa es una tarea que le va a tocar al nuevo Gobierno, de gran importancia”, señaló la exmandataria (2006-2010).