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Boi Ruiz, que visita el país para la firma de varios acuerdos, dijo que así es como lo entienden en Cataluña, donde la crisis económica ha obligado a ser “creativos” en un sector que tiene que destinar cada día 6 millones de euros para el pago de intereses.

“Es mejor estar delante de las enfermedades, que esperar a que ellas lleguen al hospital, porque así hay mayores traumas, mayores gastos y pérdida de la autoestima colectiva”, explicó el especialista en una conferencia.

Desde su punto de vista, la salud de estos tiempos tiene que fundamentarse en tres columnas: la prevención, el sistema de protección y la investigación, esta última la “fascinación” de los médicos que tan pronto descubren algo lo dan a conocer para beneficio de la humanidad.

El funcionario catalán habló también sobre los aspectos económicos del sector y reveló el caso de Malasia donde se necesitaban recursos con urgencia y se decidió colocar un impuesto de un céntimo a las llamadas telefónicas y además de que nadie protestó, se logró recaudar dinero en cantidades suficientes.

“Creo que esa fórmula puede ser perfectamente adaptada por ustedes aquí (República Dominicana); nosotros no pudimos en Cataluña porque las normas de la Unión Europea lo impiden”, se lamentó Ruiz.

Precisó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que en el mundo hay entre un 20 y un 40 % de deficiencia en la salud pública lo que, a su juicio, explica los altos niveles de muertes prematuras que se producen cada año.

Asimismo, propuso que los hospitales públicos cedan el control de los servicios colaterales, como lavandería, limpieza y comida a otras instancias, para concentrarse solo en el servicio de salud y proveer así una mejor atención a los pacientes.

En ese orden, aseguró que desde el Gobierno la medicina pública del siglo XXI debe estar fundamentada en la participación, la transparencia y la rendición de cuentas.

El consejero Boi Ruiz señaló, por otra parte, que las autoridades de Cataluña cambiaron el proceso de compra de los medicamentos para hacer más baratas las medicinas, y que consiste en pagarles a las industrias farmacéuticas cuando el medicamento en cuestión haga el efecto esperado en el paciente.

Ruiz dijo que en Cataluña conviven 7,5 millones de habitantes con un nivel “preocupante” de sedentarismo del 34 %, un consumo de marihuana en el 2,2 % de la población y de cocaína en otro 1,5 %.

“A nosotros no nos satisface el hecho de que somos la región de España con el mayor número de trasplantes, aunque también es cierto que hemos reducido el tabaquismo a un 24 %, nos preocupa que el 10 por ciento de nuestra juventud consume alcohol diariamente”, dijo.

Sin embargo, indicó que los niveles de servicios en salud en su región son “bastante elevados”, y que lo han podido mantener a pesar de la crisis que sacude el país, y que los obligó a bajarles el sueldo al personal de salud pública para evitar despidos.