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'Se le ha calentado la boca', 'ha meado fuera del tiesto' y otras expresiones un tanto vulgares usadas casi a diario ocultan en su origen un misterio que les ha hecho llegar hasta nuestros días, aunque muchas veces desconozcamos el modo en que surgieron tan estrafalarios dichos. No son los únicos, por supuesto, y no todos son tan vulgares, por mucho que el uso de refranes 'sin ton ni son' no sea l…