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Un vendedor de refrescos en el centro de China fingió su propia muerte con el fin de que su familia recibiera una indemnización, pero en pleno funeral, debido al fuerte calor que sufría en el ataúd, tuvo que salir corriendo para beber agua, dejando a todos atónitos con su «resurrección».El suceso, relatado por la agencia oficial de noticias Xinhua, ocurrió el sábado 3 de agosto en la ciudad de Wuh…