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El análisis, publicado en la edición de agosto, critica el modelo económico neoclásico que reduce a factores económicos las razones por las cuales una persona decide emigrar.

La autora del informe, Emily Ryo, abogada por la Escuela de Leyes de Harvard y doctora en sociología por Stanford, consideró que “las percepciones de certidumbre sobre la captura y la severidad de los castigos no son determinantes ni significativos en relación con la intención de migrar ilegalmente”.

En general, inmigrantes potenciales creen que el violar la ley está justificado en ciertas ocasiones, que es legítimo migrar sin autorización en búsqueda de oportunidades económicas.

En el caso de los mexicanos, los inmigrantes consideran que tienen derecho a estar en EE.UU. sin el permiso del Gobierno y cuentan con el antecedente de que familia y amigos ya han tratado de hacerlo ilegalmente.

De acuerdo al estudio, un alto porcentaje de los hombres mexicanos están convencidos de que Inmigración de EE.UU. no trata justamente a los inmigrantes. En el caso de las mujeres, el estudio indicó que los cálculos económicos son menos importantes que otros motivos, como la reunificación familiar.

El estudio subraya que los mexicanos constituyen cerca del sesenta por ciento de la población indocumentada en EE.UU., la cual se estima en cerca de once millones de personas, debido a la extensa relación entre ambos países en materia económica y política, así como la contratación de personal por parte de compañías de este país.

El estudio utiliza información de entrevistas realizadas en el 2007 y 2008 entre 150 y 200 hogares en comunidades mexicanas como parte del Proyecto de Migración Mexicana y la Encuesta Volviéndose Ilegal, que incluyen a cerca de 1.600 hombres de 15 a 65 años, que expresaron la intención de trabajar en México o en EE.UU. dentro de un año.