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TÚNEZ (Reuters) – Fuerzas tunecinas lanzaron ataques aéreos y terrestres el viernes contra integristas islámicos islamistas cerca de la frontera con Argelia tras intensos combates en la zona durante la noche, en un momento de mayor inestabilidad y agitación política en el país del Magreb.

Los cazas bombardearon cuevas en el área del monte Chaambi, donde las Fuerzas Armadas han tratado de rastrear a los radicales islámicos desde diciembre, dijeron testigos el viernes.

“El viernes al amanecer comenzó una gran operación militar con la participación de unidades aéreas y terrestres”, dijo el portavoz del Ejército, Taufik Rahmuni, quien agregó que los militares rodearon a un grupo “terrorista” de entre 15 y 20 integristas.

“El Ejército ha impuesto ahora un anillo de seguridad alrededor del área y está buscando en poblados cercanos en la región. Hasta ahora, no ha habido víctimas fatales ni arrestos (en el Monte Chaambi)”, agregó.

La operación se lanzó en la misma zona donde los fundamentalistas emboscaron y mataron a ocho soldados el lunes, en uno de los ataques más letales contra las fuerzas de seguridad tunecinas desde hace décadas. Los hombres armados degollaron a algunas de sus víctimas.

El Gobierno de Túnez liderado por islamistas afronta una mayor inestabilidad y el crecimiento de un movimiento de protesta organizado por la oposición laico, que exige su dimisión.

El primer ministro, Ali Larayedh – que pertenece al partido islamista Ennahda -, abordará la situación de seguridad y la crisis política con los partidos de la oposición y otros grupos el sábado, afirmó su despacho. Se espera que después haga una declaración pública.

Una fuente de seguridad de Argelia dijo que entre los radicales en el área del monte Chaambi hay tunecinos, libios y argelinos.

“Están fuertemente armados, probablemente con armas de Libia. Haremos nuestro mejor esfuerzo por respaldar a Túnez, pero no intervenir en su territorio”, afirmó la fuente.

Mientras se desarrollan los combates cerca de la frontera, manifestantes a favor y en contra del Gobierno se preparaban para un fin de semana de manifestaciones rivales. Hasta el momento, las protestas han sido mayormente pacíficas.

La oposición, encolerizada por el asesinato de uno de sus dirigentes la semana pasada, quiere que se disuelva la Asamblea General, la cámara parlamentaria que está elaborando una nueva constitución y una ley electoral.

Ennahda culpa a integristas salafistas del asesinato del líder opositor y de otro dirigente de la oposición asesinado en febrero, así como de dos atentados con bomba en la capital la semana pasada, los primeros de ese tipo. No causaron víctimas.

/Por Tarek Amara y Erika Solomon/