miércoles, 23 septiembre 2020 11:41

Anulan la herencia que le asignaba las deudas del asesino de su hija

El Juzgado de Primera Instancia 1 de Jaén ha declarado nula la herencia por la que Juana Vacas, una mujer de 74 años de Torredelcampo (Jaén), aceptaba sin saberlo las deudas del asesino de su hija. La familia, que ha recogido 174.969 firmas de apoyo para evitar el desahucio de su casa a causa de estas deudas, ha agradecido esta tarde a través de las redes sociales el interés mostrado por su caso y a todos los ciudadanos su apoyo, al tiempo que ha convocado para mañana a los medios de comunicación para comentar el fallo de la sentencia.

En dicha sentencia la jueza acepta la petición de la familia que siempre denunció la falta de información en el momento de aceptar la herencia de su hija, que murió asesinada a manos de F.J.M. cuando ya estaba divorciada pero sin que diera tiempo a que disolvieran los gananciales. Tanto Juana Vacas, como su hija, Encarnación Armenteros, hermana de la mujer asesinada, manifestaron tras el juicio, celebrado el 26 de junio que no perdían la esperanza, a pesar de llevar dos años en los que han asistido a cuatro procesos judiciales relacionados con estos hechos.

Ya entonces apuntaban al notario como responsable de la falta de información que le hizo aceptar esa herencia, tal y como ahora se recoge en la sentencia, que habla de falta de información sobre las consecuencias y riesgos de la aceptación de esa herencia.

La hija de Juana Vacas insistía tras el juicio en que “por el hecho de tener un título colgado en su despacho no tiene por qué llevar la razón, y mi madre, por ser una trabajadora, no llevarla; los notarios también se equivocan”. Purificación Armenteros fue asesinada en marzo del 2011 por su expareja, que la golpeó con una silla, con un martillo, le causó heridas en el cuello con un cuchillo y la estranguló con un cable.

La condena

El hombre fue condenado en mayo del 2013 a 22 años y medio de cárcel por un asesinato con la agravante de parentesco. Tras la muerte de Purificación, a la madre le recomendaron que acudiera a una notaría para tramitar la declaración de bienes, y ante su desconocimiento, le aconsejaron que heredara a su hija y que con esta escritura acudiese a la Junta de Andalucía para ahorrarse el coste de la declaración de bienes, según ha sostenido la mujer.

De esta forma aceptaba el único patrimonio de su hija, que además tenía una discapacidad del 44 %, una parte de la casa de su padre que había heredado tras su fallecimiento, pero no le informaron, según han declarado, que al aceptar la herencia aceptaba las deudas y ni tampoco se abrió el inventario para conocer los bienes y deudas.