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Los administradores de las terminales aéreas y de transportes intermunicipales tuvieron que adaptar espacios para que miles de viajeros pudiesen descansar o hasta dormir mientras esperaban sus respectivos viajes.

La mayoría de los turistas eran peregrinos que participaron en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), el evento que el pontífice clausuró el domingo con una misa para un poco más de tres millones de personas en Copacabana, la playa más conocida de Río de Janeiro.

Según cifras preliminares del Ministerio de Turismo, unos dos millones de turistas brasileños y extranjeros visitaron Río durante los días de la JMJ y dejaron en la ciudad unos 1.200 millones de reales (unos 531,9 millones de dólares).

La cifra de turistas, de los que cerca del 27 % procedía de otros países, es la más elevada para una sola ciudad brasileña en un evento específico, según el Ministerio.

El número oficial de peregrinos participantes de la Jornada Mundial de la Juventud fue de 865.000 personas, pero muchos de los jóvenes que llegaron de otras ciudades brasileñas y de 190 países no se inscribieron oficialmente.

Una gran parte de esos turistas, reconocibles fácilmente por su edad y sus características camisetas y mochilas de colores, comenzó a regresar este lunes a sus países y ciudades de origen.

La Infraero, ente estatal que administra los aeropuertos brasileños, calcula que unas 64.000 personas embarcarán o desembarcarán este lunes en el aeropuerto internacional de Río de Janeiro.

La aglomeración era visible en los balcones de atención de las principales aerolíneas, en los corredores y hasta en los espacios cedidos para que los peregrinos tendiesen sus colchonetas.

La administración de la terminal Novo Rio, a donde llegan los autobuses intermunicipales e internacionales, prevé que unas 28.000 personas regresarán a sus casas este lunes en unos 2.000 autobuses, de los cuales 600 fueron extras.

La terminal calcula que unos 1,2 millones de peregrinos pasaron por la Novo Rio en las últimas dos semanas en 29.000 autobuses, 5.000 de los cuales extra, lo que supone un récord y una cifra un 25 % superior a la del mismo período del año pasado.

La mayor parte de los peregrinos, sin embargo, llegó a la ciudad en unos 10.000 autobuses fletados.

Además de las terminales de transporte, las filas de peregrinos también eran grandes hoy en importantes locales turísticos de Río de Janeiro, como el Cristo Redentor que corona el cerro del Corcovado.

Según el Ministerio de Medio Ambiente, que administra la estatua, el Redentor recibió el sábado y el domingo unos 20.000 visitantes por día, cuatro veces su promedio diario en el año (5.000 visitantes) y dos veces su promedio diario en altas temporadas (10.000).

Para facilitar el flujo, el Corcovado mantuvo sus puertas abiertas 24 horas diarias en la última semana.