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FICHA DEL FESTEJO: Toros de Victorino Martín, bien presentados aunque con desigual juego, destacando el quinto y sexto por su clase.

Francisco Marco: estocada (silencio tras aviso); y estocada trasera y descabello (silencio tras dos avisos).

Javier Castaño: media y descabello (silencio tras aviso); y estocada desprendida (oreja tras aviso).

Luis Bolívar: estocada (oreja); y estocada (oreja con fuerte petición de la segunda).

La plaza rozó el lleno en una tarde con el cielo despejado.

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BUEN COLOFÓN DE FERIA

El colombiano Luis Bolívar se convirtió en el gran triunfador del último festejo de la Feria de Santiago tras cortar una oreja de cada toro de su lote en una corrida de Victorino Martín en la que Javier Castaño sumó otro apéndice y Francisco Marco abandonó el coso de Cuatro Caminos sin tocar pelo.

Bolívar mostró ser un torero con oficio y cuajado en las corridas duras, sobre todo con su primero, al que toreó de forma aseada y en la distancia con muestras de superioridad. El colombiano no tuvo margen de lucimiento pero cumplimentó una meritoria faena con la que se ganó la oreja tras estoquear de forma certera.

Lo mejor estaba por llegar con la gran faena de Bolívar al que cerró plaza, al que ya en el capote recibió y citó con gusto. El colombiano cuajó una faena templada, serena y de buen aire en general, ante un buen toro de la ganadería de la “A coronada”.

El animal transmitió y el colombiano lo llevó a sus terrenos para lucirse con una buena tanda de derechazos. Buena faena que coronó con un excelente estoconazo que bien pudo merecer mayor premio que la única oreja concedida.

Otra oreja se llevó Javier Castaño con el quinto de la tarde, toro que humilló y repitió en la embestida y al que el salmantino cuajó con mando y sobre todo mano baja. Un buen toro para una faena firme y ajustada. Mató de una estocada en el centro del ruedo lo que le permitió pasear una oreja.

Su primero fue otro buen toro al que recibió por verónicas con el capote. Tras los buenos inicios en la muleta el “victorino” puso en apuros a Castaño, que hubo de emplearse a fondo y con intensidad para reconducir al enemigo al que mató sin acierto, siendo silenciado.

Abrió plaza un toro resabiado que desarrolló cierto peligro y con el que Francisco Marco se tuvo que pelear. Lo intentó el diestro estellés, aunque criado en Santoña, en una labor voluntariosa que no llegó a alzar el vuelo.

Miguel Ventosa 'Venturita' le robó protagonismo tras ser volteado por el toro, cogiendo de nuevo los palos para clavar un excelente par.

Marco no pudo resarcirse con el cuarto, un toro rajado que perdió todo el fuelle en el caballo, picado por dos veces, y al que fue imposible recuperar en la muleta. Un toro muy apagado con el que Marco no tuvo opciones de lucimiento a pesar de su entrega. David Carrera