Compartir

En un comunicado, la organización ofrece una serie de recomendaciones para evitar los accidentes de los más pequeños en el agua, que suelen ser los ahogamientos y los traumatismos, y destaca que la vigilancia constante del menor es lo más eficaz para evitar sobresaltos incluso cuando haya socorristas.

Si el menor no sabe nadar, no debe adentrarse en el agua sin un dispositivo flotante y debe evitar los flotadores redondos tradicionales, mientras que los manguitos, las burbujas de corcho y sobre todo los chalecos, son los más indicados.

Además, deben respetar las horas de digestión.

En cuanto a los adultos, Cruz Roja insiste en que sólo deben bañarse en zonas habilitadas y vigiladas, siguiendo las indicaciones del socorrista, y antes de tirarse de cabeza deben conocer la profundidad del agua.

Hace hincapié en que en la playa, los adultos sigan las indicaciones de las banderas y si son arrastrados por una corriente, tienen que nadar en paralelo a la costa hasta salir de ella.

En el caso de que no se sepa nadar, hay que tener especial cuidado con los objetos hinchables, porque son muy ligeros y pueden alejarse de la costa rápidamente.

Si el baño es en un río, embalse o en determinadas playas, el calzado debe ser el adecuado para evitar heridas y cortes en los pies.

Si se siente escalofríos, fatiga, mareos, dolor de cabeza, se debe salir inmediatamente del agua, subraya Cruz Roja, entre otras recomendaciones.