miércoles, 23 septiembre 2020 3:13

Valls anuncia dos detenciones en Francia en los disturbios por el control a una mujer con burka

“La calma está volviendo, y eso es lo esencial”, declaró Valls en una conferencia de prensa en Trappes, adonde se desplazó junto al ministro de la Economía Social y Solidaria, Benoît Hamon, para visitar en particular la comisaría que fue objeto de ataques durante el fin de semana.

Calificó de “contenido” el ambiente que se vivió la noche pasada en Trappes, al tiempo que señaló que se habían producido “incidentes” en las localidades próximas de Elancourt, Guyancourt y Montigny (todas ellas al sur de Versalles y a una treintena de kilómetros de París).

El titular de Interior consideró “inaceptable” e “intolerable” el ataque con piedras y otros proyectiles de la comisaría el pasado viernes, y destacó que fue obra de “sólo 200 personas” en una ciudad de “30.000 habitantes”, para negar un sentimiento generalizado de animadversión hacia las fuerzas del orden.

La noche siguiente, cuando se había preparado un importante dispositivo de seguridad, los altercados fueron de menor intensidad, pero una veintena de coches fueron incendiados, incluido uno de las fuerzas del orden.

Valls hizo hincapié en que “el Estado no aceptará esta situación” y que el dispositivo especial de las fuerzas de seguridad “seguirá presentes el tiempo que sea necesario” en Trappes.

Aludió a que la justicia va a pronunciarse “rápidamente” contra las personas que han sido inculpadas por esas violencias y que “no puede haber sentimiento de impunidad”.

Esta misma tarde cuatro personas deben ser juzgadas por el procedimiento de comparecencia inmediata.

El origen de estos altercados fue el control que la policía practicó el pasado jueves en Trappes cuando exigió a una mujer cubierta con un velo que se identificara.

La mujer -una francesa de 20 años convertida al Islam que se llamaba Cassandra y ha cambiado su nombre por Hajar-, alega que, aunque se prestó al control “como de costumbre”, uno de los agentes empujó a su madre y fue entonces cuando su marido, Michael, intervino para defenderla.

Según las fuerzas del orden, fue la joven la que empezó a gritar y su marido golpeó al policía que le exigía que se identificara, de conformidad con la ley de 2010 que prohíbe en Francia ir por la calle y en cualquier espacio público con burka o con otra vestimenta que impida ver la cara.

El titular de Interior dijo que no ha dudado “un instante” de que los agentes actuaron con corrección y que el control se hizo “en las mejores condiciones posibles”.

Sobre el fondo del asunto, recordó que en Francia “el velo integral está prohibido en el espacio público” y por tanto es “normal” que la policía proceda a identificaciones y que “nadie puede sustraerse” ni hay “espacios al margen de la ley”.

De acuerdo con el Observatorio del Laicismo, desde la entrada en vigor de la ley se han llevado a cabo 705 controles, de ellos 423 a mujeres cubiertas integralmente. Paralelamente, cinco mujeres con burka o velos que les tapan la cara han denunciado haber sido objeto de agresiones en la calle.

Valls hizo notar, precisamente, que los agresores de una de esas mujeres, conocidos por tener antecedentes, han sido condenados por esa acción a dos meses de cárcel.