Compartir

Una bandera española otea solitaria en la Calle 14 Oeste de la Gran Manzana. No es una pica de Flandes ni los restos del Mundial, sino el último testigo de una 'belle epoque' española. Un huella de antepasados insospechada para los cientos de miles de españoles que cada año se bajan en el aeropuerto Kennedy y cruzan el puente de Brooklyn, hipnotizados por la visión del Empire State. ¿Cómo se puede…