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Tales fuentes señalaron a Efe que para la mayor parte de los peregrinos ha sido imposible conseguir moneda brasileña a través de los mecanismos oficiales estipulados por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), que autoriza o deniega los permisos para comprar divisa extranjera.

La Iglesia argentina lamentó en un comunicado difundido a través de su agencia de noticias que pese a que el Gobierno argentino declaró la JMJ “de interés público” y que el episcopado solicitó que se habilitaran mecanismos cambiarios para las diócesis, “no hubo respuesta a la natural demanda que la visita del papa Francisco a Brasil generó entre los argentinos”.

Las escasas diócesis que sí lograron comprar reales en el mercado cambiario oficial sólo pudieron proveerse de una cantidad muy reducida de moneda brasileña a sus peregrinos.

Ante la inquietud de los viajeros, la Pastoral de la Juventud argentina difundió un mensaje en el que compartía la preocupación de los jóvenes dada la imposibilidad de comprar moneda extranjera y aseguraba que, realizadas numerosas gestiones, la Iglesia no había recibido respuesta oficial de las administraciones del Estado.

La Iglesia argentina lamentó que la única solución para muchos peregrinos haya consistido en acudir al mercado informal de divisas en el que el real brasileño se vende un 68% por encima de su valor oficial, según medios locales.

En el mercado oficial de divisas de Argentina el precio de venta de un real se encuentra en 2,57 pesos, a fecha de hoy, mientras que en el mercado informal los medios argentinos sitúan la venta en 4,33 pesos.

Argentina mantiene desde finales de 2011 restricciones en el mercado cambiario, que incluyen la imposibilidad de comprar divisa extranjera para atesoramiento.

Quienes quieren adquirir moneda extranjera para viajar tienen fuertes límites para la adquisición e incluso no pueden hacerlo si el Fisco considera que su perfil como contribuyente “no es consistente”.

La Jornada Mundial de la Juventud arranca en Río de Janeiro el próximo día 23 y la Iglesia argentina prevé el desplazamiento de más de 25.000 fieles para ver al papa Francisco.