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Durante una visita al centro de acogida para inmigrantes de Cruz Roja en Algeciras (Cádiz), Becerril ha elogiado el trabajo que desarrolla la organización humanitaria, “sobre todo con personas que llegan a nuestras costas” y cómo las atienden “desde todos los puntos de vista, físico, psíquico y asistencial”.

“Hemos hablado de la llegada de menores acompañados o no, y de la llegada aquí también de personas susceptibles de estar en manos de redes de trata de seres humanos”, ha indicado Becerril, que ha defendido la colaboración institucional en esta materia.

Este marco de colaboración parte de la jornada de trabajo celebrada recientemente por la oficina del Defensor del Pueblo, en la que se debatió la necesidad de mejorar los procedimientos de filiación e identificación de los menores extranjeros que llegan a España acompañados por adultos, ya que “la detección y el registro de estos menores es una pieza clave en la lucha contra la trata de personas y las adopciones ilegales”.

En este sentido ha señalado el informe de la institución “La trata de seres humanos en España: víctimas invisibles”, en el que se formuló una recomendación a la Dirección General de la Policía para establecer un protocolo de identificación de los menores que son interceptados intentando acceder de manera irregular a territorio nacional acompañados de adultos que dicen ser sus progenitores o familiares.

Jesús Maeztu ha explicado que hasta ahora en los centros de acogida de la Cruz Roja “era posible identificar a los adultos, por si pudiera haber una posible explotación del menor, o si iba acompañado de su madre, entendiendo aquella que su cultura dice que es su madre, aunque no sea la biológica, lo cual es usual”.

Ahora, según ha explicado el defensor del pueblo andaluz, “estamos intentando con todos los órganos competentes con una función sobre el menor coordinar una hoja de ruta donde Fiscalía del TSJA, Policía Nacional y Defensor del Pueblo pongan a disposición de Cruz Roja la formación y las posibilidades para que no exista ninguna explotación de ningún adulto que pueda jugar con el menor”.

Maeztu ha señalado que se está “estudiando el papel de cada órgano, que hará sus actuaciones y las pasará al siguiente”.

“Vamos a cerrar un círculo integral, como una especie de órganos de servicios sectoriales a raíz de las iniciativas de la defensora estatal, la Dirección General de Infancia de Andalucía y Cruz Roja, a la que hay que apoyar, porque es la que da el punto de inicio y de situación de acogida al menor”, ha agregado.