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Dicen que en todos los Sanfermines hay un encierro malo. Este 2013 ha llegado en el del 12 de julio. Los toros de El Pilar han protagonizado un encierro larguísimo y muy muy dramático que ha dejado tres heridos por asta de toro y otros tres contusionados.

El drama ha llegado a mitad de la calle Estafeta cuando un toro que se ha quedado descolgado de la manada se ha cebado durante casi un minuto con un joven. Se trata de un mozo de la localidad castellonense de Morella que ha recibido tres cornadas, dos en la pierna izquierda y otra en la derecha. Por más que el resto de mozos trataban de tirar del morlaco citándole y tirándole del rabo, el toro no dejaba de embestir al mozo quien ha tratado de protegerse constantemente agarrándole por los cuernos. Finalmente, el joven ha quedado semidesnudo y ha tenido que ser arrastrado por el resto de mozos. En una apreciación inicial, aparentemente no ha sufrido lesiones de gravedad en el sistema basculonervioso, aunque está siendo intervenido de urgencia.

También están entrando en quirófano otros dos heridos por asta de toro. Se trata de un joven estadounidense de 20 que ha sido corneado en el abdomen en el tramo de la cuesta de Santo Domingo. Éste ha sido el primero en llegar al hospital. Además, un mozo barcelonés ha sido cogido en el callejón. Se trata de una persona que vestía camiseta amarilla. Tiene dos cornadas en el brazo derecho.

El toro se ha distraído constatemente, derrotando y dándose la vuelta. La labor del resto de mozos que se arriesgaban citando y adelantando al toro cuando éste se daba la vuelta ha sido fundamental para que no haya habido un mayor número de heridos. También los pastores han salvado a más de un mozo.

El encierro ha durado casi cinco minutos, el más largo desde el año 2010. Aunque lo cierto es que todos los problemas los ha creado el toro que se ha quedado rezagado. El resto de la manada ha corrido con nobleza, unida, sin presentar ningún problema. Y han entrado tranquilamente en los toriles.