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La construcción de un vivero de empresas y un laboratorio en el pueblo conquense de Villar de Cañas forma parte de las inversiones de la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa) que van aparejadas al almacén temporal centralizado (ATC) de residuos radiactivos que se instalará allí.

La Dirección General de Calidad e Impacto Ambiental de Castilla-La Mancha ha resuelto que el proyecto es compatible con el medio ambiente, por lo que no es necesario someterlo a un procedimiento reglado de evaluación de impacto ambiental.

Las actuaciones se ubican sobre una parcela, denominada 'El Chaparral', de 301.820 metros cuadrados y las edificaciones e instalaciones ocuparán una superficie de 19.125 metros cuadrados.

Para evaluar el impacto ambiental, la Consejería ha consultado a diferentes administraciones, organismos e instituciones implicadas en el proyecto, de las que han contestado el Servicio de Medio Natural, el Servicio de Arqueología y el Servicio de Urbanismo de los Servicios Periféricos de Agricultura, y la Confederación Hidrográfica del Guadiana.

Estos organismos han determinado que el proyecto no tendrá una repercusión mayor sobre los recursos naturales del entorno que la ya inherente al proyecto conjunto del ATC.

La Consejería ha concluido que la actuación no afecta a espacios naturales protegidos, ni a la Red Natura 2000, ni a otros espacios sensibles, ni a elementos geomorfológicos o hábitats de protección especial.

No obstante, ha dictado diversas prescripciones que deben tenerse en cuenta a la hora de poner en marcha el proyecto, como la necesidad de que las actuaciones no interrumpan cauces públicos o el adecuado manejo de los residuos durante la fase de construcción.

Las obras de construcción del vivero de emprendedores y el laboratorio costarán 5 millones de euros y su finalidad es facilitar el asentamiento de empresas en la zona como medida de mejora y fomento de la economía regional y local.