Compartir

Cientos de personas asistieron al espectáculo al aire libre, en el que el afamado disc jockey de la cadena internacional MTV Mauricio Parra puso a bailar y a saltar a la gente.

“El valiente no lastima ni con golpes ni con palabras”, decía una leyenda impresa en unas camisetas que la oficina de ONU-Mujeres repartió entre los asistentes.

Esa frase es la que intenta imponerse para cambiar siglos de violencia contra las mujeres, coincidió en decir el alcalde de Quito, Augusto Barrera, cuya administración organizó el espectáculo que dio inicio a la campaña de ONU-Mujeres.

“Tenemos siglos de tradición de la violencia” y es el momento de cambiar esa historia, indicó Barrera a Efe al señalar que el Ayuntamiento capitalino ha emprendido varios programas contra la violencia de género.

“Calles y plazas sin acoso sexual” y otras iniciativas han sido aplicadas en la ciudad, aunque el “factor clave” es el “cambio de mentalidad de las personas”, apuntó el alcalde.

“Nos han metido en la cabeza que el más valiente es el que más grita, el prepotente, el que golpea al más débil o el que golpea a mujeres”, por lo que “la idea es cambiar esos estereotipos”, afirmó Barrera.

El alcalde no dudó en asegurar que “son los jóvenes” los que lograrán frenar ese círculo de violencia contra la mujeres, base, según dijo, para que América Latina se convierta en una zona de paz.

De su lado, Nadine Gasman, representante de ONU Mujeres en Brasil, pero que se encuentra en Quito en el lanzamiento de la campaña, dijo que son los jóvenes los que deben encarar el combate contra la violencia de género.

Según ONU-Mujeres, casi un tercio de las mujeres americanas han sido víctimas de violencia física o sexual por parte de su pareja y un 10 por ciento ha sufrido violencia sexual a manos de otras personas.

Lo que se busca con esta campaña, explicó Gasman, es que la lucha contra la violencia de género “se vuelva una cosa de la calle” y que este “cambio de actitud” prenda, sobre todo, entre los jóvenes de América Latina, quienes son los encargados de impedir que se reproduzca el círculo de violencia en que se abaten las mujeres.