jueves, 13 agosto 2020 7:52

El cierre de Garoña ya es oficial

El Boletín Oficial del Estado (BOE) publica hoy la orden por la que se establece el cese definitivo de la explotación de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos). La publicación se produce después de que el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, firmase el pasado día 5 la orden de cese, aunque entonces el Gobierno anunció que se iniciarían los cambios normativos necesarios para que pudiera seguir con la actividad “si así fuera posible”.

Un orden de 3 de julio de 2009 estableció la fecha de 6 de julio de este año como fecha definitiva del fin de la explotación de la central nuclear de Santa María de Garoña y otorgó a Nuclenor, la empresa propietaria, la renovación de la autorización de explotación de esta central hasta esa fecha.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, explicó el pasado viernes, tras el Consejo de Ministros, que “dado que el cese se produce por motivos económicos y no de seguridad”, el ministerio de Industria procederá a las modificaciones normativas que podrían permitir la reapertura de la central burgalesa.

Nuclenor, propietaria de Garoña, solicitó el pasado mes de mayo un nuevo plazo para poder evaluar si pedía una prórroga de su vida útil, después de haber rechazado esta opción con anterioridad, basándose en motivos económicos (nuevas tasas sobre el combustible). La petición fue remitida por Industria al Consejo de Seguridad Nuclear, que avaló dicha posibilidad, aunque los plazos legales han impedido modificar la orden ministerial que habría permitido a Nucleor solicitar dicha prórroga.

La orden de cese de Garoña ha sido firmada hoy por el secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal, “un procedimiento administrativo iniciado hace meses; que el ministerio tenía que concluir antes del 6 de julio”, explicó la vicepresidenta.

Cese “reversible”

Esta semana, Nuclenor comunicó a los trabajadores que el cese era “reversible” y que a partir del próximo lunes, trabajarían en un “periodo de transición” hasta decidirse el futuro de la planta. El pasado 16 de diciembre, la nuclear burgalesa se desconectó de la red eléctrica y comenzó a trasladar su combustible del reactor a la piscina de almacenamiento, anticipando así su clausura.

Entonces, su empresa propietaria se basó en razones económicas para no seguir (las nuevas tasas sobre el sector nuclear aprobadas por el Gobierno del PP), aunque indicó su deseo de continuar si había cambios, en alusión a la futura reforma energética. Está previsto que la reforma sea aprobada este mes.

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