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Los acantilados próximos al faro de Cabo de Palos fueron anoche escenario de un gravísimo accidente sufrido por un joven de 19 años, natural de Madrid, que se despeñó cuando le estaban haciendo una foto para concluir un día de playa en compañía de amigos.

Ellos fueron quienes, sobre las nueve de la noche, llamaron al teléfono único de emergencias 112 para pedir ayuda porque el muchacho había caído por un acantilado de unos treinta metros de altura. Estaban en Cala Botella.

El accidentado quedó tendido sobre las rocas, en un lugar de muy difícil acceso para realizar el rescate a pie. Socorristas de Protección Civil del Ayuntamiento de Cartagena tuvieron que emplear una embarcación neumática para llegar hasta el herido. Con la colaboración de bomberos y de personal sanitario del 061, lograron embarcarlo en una compleja operación, en la que también participaron agentes de la Policía Local de Cartagena y de la Guardia Civil del puesto de Cabo de Palos.

El muchacho fue llevado en la lancha neumática hasta el cercano puerto de Cabo de Palos, donde le esperaba una ambulancia medicalizada del 061 para trasladarlo al Hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia, donde ha fallecido esta madrugada.

La operación de rescate se prolongó durante más de una hora con muy poca luz solar. Multitud de curiosos se acercaron hasta las proximidades del faro de Cabo de Palos atraídos por el despliegue de los cuerpos de seguridad y muchos de ellos lamentaron que no haya elementos de protección para impedir que la gente se aboque al precipicio.