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Para los diseñadores más arriesgados, las curvas y la delgadez extrema están pasadas de moda. Encima de la pasarela comienza a llevarse ¡lo andrógino! Maniquíes que demuestran la misma soltura desfilando con prendas para mujer o para hombre. Y el modelo masculino más codiciado del momento es, precisamente, una chica: Tamy Glauser.