Compartir

El cardenal de Nueva York, Timothy Dolan, transfirió en 2007 57 millones de dólares a un fondo fiduciario de la Iglesia Católica de Estados Unidos para protegerlos de la avalancha de demandas por abusos sexuales, según documentos revelados por la archidiócesis de Milwaukee.

Dolan, cardenal de Milwaukee entre 2002 y 2009, solicita en una carta enviada al Vaticano que “prevé una mayor protección de estos fondos frente a cualquier reclamación legal o deuda”, petición que fue aprobada cinco semanas después. En un comunicado, el actual cardenal de Nueva York rechaza estas acusaciones que califica “de viejas y desacreditadas” y señala que se realizó de acuerdo a las leyes estatales.

La archidiócesis de Milwaukee se declaró en bancarrota en 2011, con el argumento de los crecientes costos ocasionados por las continuas demandas de abusos sexuales cometidos por párrocos de la misma. Estos documentos, más de 5.000, forman parte del proceso de bancarrota que exige la divulgación de archivos internos.

En el momento de la bancarrota, la Iglesia Católica en Estados Unidos había alcanzado acuerdos con cerca de 200 víctimas de abusos sexuales, y el pasado año informó que había gastado cerca de 30 millones de dólares en litigios y compensaciones para las víctimas.

Milwaukee fue una de las archidiócesis más afectada por los escándalos de abusos sexuales por parte de sacerdotes pederastas, entre los que figuran el reverendo Lawrence Murphy, acusado de abusar de 200 niños, y el reverendo Sigfried Widera, que se enfrentó a cargos por 42 casos más.

Asimismo, los archivos revelan cómo Dolan exigió más castigos a los sacerdotes implicados en estos escándalos. De no ser así, afirmaba Dolan en 2007, “nuestra credibilidad resultaría seriamente dañada”, al referirse al caso de un párroco a quien se le había ofrecido la posibilidad de retomar sus funciones. La mayoría de los casos de abusos se produjeron antes de Dolan se pusiese al frente de la archidiócesis de Milwaukee.