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En una entrevista con EFEsalud, González Jurado aborda el papel y la situación de la enfermería y sus perspectivas de futuro, y analiza los efectos de la crisis económica en el sistema sanitario.

“La sanidad es un arma política arrojadiza. No debería ser así, sino un tema de Estado, y deberíamos ser capaces de garantizar la estabilidad del sistema más allá del partido que gobierne, pero veo que no hay interés político en ese gran acuerdo, y me parece una irresponsabilidad y un riesgo”, señala.

Tampoco cree Máximo González Jurado que esa responsabilidad política vaya a llegar en el futuro: “Creo que no. Se está perdiendo la oportunidad histórica de un pacto de Estado entre los dos grandes partidos para reordenar las competencias de las Comunidades Autónomas”.

El pacto, señala el presidente del Consejo General de Enfermería, debe contar también con las fuerzas sociales, los profesionales y los ciudadanos.

Para González Jurado, el gasto en sanidad no ha sido excesivo años atrás, ya que, con un PIB por debajo de la media europea, se han logrado unos indicadores de salud que nos han situado en el séptimo lugar del mundo.

“El gasto no ha sido desproporcionado; aunque podíamos haber sido más eficientes. Algunas decisiones de Comunidades Autónomas han sido excesivas, como la construcción de hospitales”, opina.

El responsable de la enfermería española reclama para este sector respeto y consideración por parte de las autoridades y asegura que la crisis está pasando una enorme factura a la profesión.

“La sociedad valora a la enfermería, pero los políticos no”, afirma tajante González Jurado, quien subraya que las encuestas hablan a las claras del aprecio que la sociedad tiene por enfermeras y enfermeros, mientras que los políticos, con sus actuaciones, demuestran lo poco que les importa.

La enfermería, de la que forman parte en España unos 250.000 profesionales, ha perdido 20.000 puestos de trabajo en los dos últimos años y medio.

“La reducción de enfermeras y enfermeros está aumentando el riesgo para los pacientes, incrementado las listas de espera y en general, está disminuyendo la calidad de la asistencia. La crisis afecta a la enfermería como profesión, pero también a la seguridad de los pacientes”, advierte.

“El futuro de la enfermería es complicado y, sin lugar a dudas, estará fuera de España. La estadística es fría, 30.000 profesionales sin empleo, unos 20.000 en paro, y otros 10.000 nuevos de este curso sin salida. Quien sale ahora de la Universidad, debe esperar ocho años para una sustitución. O se van de España o se dedican a otra cosa”, resalta.