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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció este jueves que intentará cumplir “antes de finales de año” con la visita a Cuba que le invitó a hacer el presidente de ese país, Miguel Díaz-Canel.

Así lo manifestó en el Foro Reuters, donde le entrevistaron aprovechando su visita a Naciones Unidas. Sánchez justificó la visita señalando que “históricamente tenemos unos vínculos importantísimos”, que hay “cantidad de empresas y ciudadanos españoles” instalados allí y que “es un poco extraño que la política siempre vaya por detrás de la realidad y las cosas”.

El presidente se confesó “muy emocionado con este viaje”, que en su opinión “puede abrir nuevas vías” y “reforzar esos lazos”, y servir a su propósito “a medio plazo” de intensificar la colaboración y “profundizar en vínculos económicos”. En suma, Sánchez aprecia que “tenemos muchísimas importunidades en Cuba para invertir y materializar esa proximidad”.

Sánchez aceptó la invitación de visitar Cuba que le hizo Díaz-Canel en el marco de la reunión que mantuvieron en la sede de la ONU con motivo de la apertura del periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

La visita de Sánchez se producirá después de las que ya han efectuado a la isla el expresidente francés François Hollande, el expresidente de EEUU Barack Obama o distintas autoridades alemanas. No es descartable que ese viaje sirva para sentar las bases de una próxima visita de los Reyes a Cuba, un hecho que se ha ido posponiendo en el tiempo.

Ambas visitas están pendientes de realizarse desde hace años. De hecho, Felipe VI nunca ha estado en Cuba y su padre, Juan Carlos I, sólo visitó la isla con motivo de la cumbre iberoamericana que se celebró en La Habana en 1999 y en las exequias fúnebres de Fidel Castro, que tuvieron lugar en noviembre de 2016. Del mismo modo, será la primera visita oficial a Cuba de un jefe del Ejecutivo desde 1986, cuando Felipe González estuvo en la isla.