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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, manifestó este viernes en Bruselas, en referencia a la polémica sobre los lazos amarillos en Cataluña, que el presidente de la Generalitat, Quim Torra, debe tener en cuenta que las decisiones de la Junta Electoral Central (JEC) “son como las normas en democracia, hay que acatarlas”.

En la rueda de prensa posterior al Consejo Europeo, Sánchez valoró que Torra finalmente quitara este viernes los lazos amarillos de los edificios dependientes del Govern, aunque anunció que se querellará contra la JEC. A este respecto, el jefe del Ejecutivo dijo que “en época electoral las resoluciones de la JEC son como las normas en democracia, hay que acatarlas”. Indicó que la autoridad electoral ha dictado otras resoluciones en las últimas semanas que han dado o quitado la razón al Gobierno y a diversos partidos, pero destacó que “todos acatamos” lo que se decide.

Sánchez añadió que no valoraba ni el anuncio de querella de Torra contra la JEC ni que la Fiscalía de Cataluña haya comunicado que procederá contra el presidente catalán por desobediencia en el caso de los lazos amarillos. Sobre esta última acción legal, apuntó que “la Fiscalía, en nuestro Estado social y democrático de derecho, es independiente” y actúa en respuesta a actos como los realizados en este caso por Torra.

“OPORTUNIDAD” EL 28-A

No obstante, el presidente señaló que “es evidente que las instituciones públicas tienen que salvaguardar su neutralidad” y que los lazos amarillos eran una violación de ese principio. Defendió al respecto que “al menos la mitad” del pueblo catalán “no se considera llamado ni atraído ni identificado por una simbología que claramente es partidaria”

Asimismo, argumentó que la polémica sobre los lazos amarillos de las últimas semanas ha vuelto a evidenciar “que el problema en Cataluña no es la independencia, es la convivencia”. Sostuvo que “hay una amplia de ciudadanos en Cataluña y en el conjunto de España que quieren pasar página” y que “hablar de convivencia, de soluciones, no centrarse en los problemas”.

Apuntó que las elecciones generales del próximo 28 de abril son una “oportunidad” para que esta “amplia mayoría de catalanes y del conjunto de españoles demos un paso al frente y apostemos por la política y las soluciones”.

A su juicio, esto echará por tierra la pretensión de otros partidos -en referencia a PP, Ciudadanos y Vox- de querer “enquistar” la “crisis” en Cataluña y “seguir justificando sus propuestas políticas” desde el principio de la “confrontación”.