La Sagrada Familia descarta acabar las obras en 2026 por «los efectos del COVID-19»

La Sagrada Familia ha descartado finalizar las obras en 2026, como estaba previsto al coincidir con el centenario de Antoni Gaudí, debido a «los efectos del COVID-19«, que ha provocado la paralización de las obras y una caída de ingresos.

Lo ha anunciado en rueda de prensa este miércoles el presidente delegado de la Junta Constructora de la Sagrada Familia, Esteve Camps, junto al arquitecto director del templo, Jordi Faulí, coincidiendo con las jornadas de puertas abiertas previstas para los días 18, 19 y 20 de septiembre.

Ha informado de que las obras se retomarán «en un par de semanas» (máximo tres) y estarán centradas en la finalización de la torre de María –la segunda más alta del templo– de la que ya se han construido todos los niveles y solo faltan los elementos del terminal de 25 metros (la parte final de la torre).

La torre estará coronada por una estrella de 12 puntas iluminada, con un diámetro de 7,5 metros, con todas las caras de cristal texturado (para que pueda ser visible de día y de noche), está iluminada desde dentro y simboliza la Madre de Dios.

«Si las medidas contra la Covid-19 lo permiten durante todo este tiempo, tenemos el margen justo para finalizar la torre de María en los últimos meses del año 2021″, ha confirmado Camps.

Además, ha explicado que antes de final de año se derrumbará una parte del habitáculo de la calle Provença con Sardenya y cederán dos metros y medio de acera al Ayuntamiento de Barcelona, un «pacto que ya se había hecho».

Camps ha afirmado que la Junta Constructora «ha pasado por momentos muy complicados, pero siempre, en menor o mayor medida, siguió haciendo realidad el proyecto de Gaudí», por lo que ha asegurado que está vez no será una excepción y mantendrán su compromiso para seguir adelante con el proyecto.

17 MILLONES PARA 2021

Para 2021, cuentan con un presupuesto de 17 millones y Camps ha alertado de que la situación económica para ese año es «imprevisible«, aunque confía en que si se recupera el turismo y pueden tener más ingresos se puedan hacer más obras.

Preguntado por el número de visitantes, ha detallado que en el mes de julio han visitado el templo 2.000 turistas cada día, una cifra muy inferior a la del año anterior en el mismo mes, cuando la media era de 15.600 turistas por día.

Por otro lado, ha señalado que hasta que no se llegue a las 3.000 entradas vendidas al día no se abrirá otro día de la semana: «Ni en julio, ni en agosto, ni en septiembre, ningún día que hemos abiertos se han superado los 3.000, por consecuente, no se puede abrir», ha sostenido.

Ha dicho también que gracias al remanente que ha tenido la Sagrada Familia, desde marzo hasta ahora, se ha podido garantizar al 100% el suelo de sus trabajadores, «incluso estando en ERTE», y ha alertado de que el próximo mes no podrá hacerse.

Ante la caída de ingresos, la Junta Constructora de la Sagrada Familia impulsará este noviembre una campaña para que los ciudadanos hagan donativos, ha avanzado Camps.