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Renfe cifró el seguimiento de la huelga convocada en la compañía este lunes por CCOO en el 6%, ya que asegura que la han secundado 260 de los 4.291 trabajadores de los turnos de noche y mañana, porcentaje que el sindicato eleva hasta el 70%.

Así lo explicó a Servimedia un portavoz de Renfe, quien detalló que el seguimiento ha sido mayor en el turno de mañana que en el de noche y que previó que sea similar en el de tarde.

Renfe ha tenido que cancelar este lunes 107 trenes AVE y de Larga Distancia y otros 213 de Media Distancia como consecuencia de que no estaban incluidos en los mínimos, que protegían el 72% de los primeros y el 65% de los segundos.

Por su parte, en trenes de Cercanías los servicios mínimos se han establecido en función de los diferentes núcleos, líneas y franjas horarias, variando el porcentaje entre un máximo del 75% en horario punta y un máximo del 50% del servicio habitual en el resto del día.

Renfe ofrece a los viajeros de servicios comerciales cuyo tren sea cancelado, siempre que sea posible, viajar en otro tren en el horario más aproximado al adquirido.

Además, si prefieren no viajar pueden anular o cambiar para otra fecha su billete sin ningún coste. Las operaciones de anulación o cambio se pueden realizar en todos los canales de venta

AMENAZA DE NUEVOS PAROS

El Sector Ferroviario de CCOO convocó esta jornada de huelga en protesta porque considera que la compañía no cumple sus compromisos de más empleo, una distribución de la jornada negociada y la consolidación de los incrementos salariales correspondientes a los años 2017 y 2018.

El sindicato valora el seguimiento de la huelga convocada hoy, “a pesar de los abusivos servicios mínimos”, similares a los impuestos con ocasión de la convocatoria de huelga general del 8 de marzo de 2018 y que la Audiencia Nacional anuló al considerarlos excesivos.

Además, advierte de que, si la dirección de Renfe no atiende sus reivindicaciones, se plantearán extender las movilizaciones durante el verano, aunque asegura que “siempre mantendrán abiertas las vías de diálogo” y que estas movilizaciones son la última salida contra una gestión “dictatorial” de las relaciones laborales.