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¿Quién se queda con el perro de la pareja en caso de separación o divorcio?

Esa es la pregunta a la que un juzgado de Valladolid tendrá que dar respuesta en los próximos días.

El motivo de la disputa es “Cachas”, un West Highland Terrier que tanto Carlos como Silvia quieren tener en su nueva vida.

El abogado de ella propone una custodia compartida de 15 días y establecer una peluquería canina como centro de entrega, pero el letrado de Carlos pide la custodia en exclusiva ya que su cliente se va a ir a vivir a Alicante con su nueva pareja.

El Juzgado de Primera Instancia 9 de Valladolid tendrá que decidir.