martes, 22 septiembre 2020 3:16

La primera DANA otoñal dejará más de 50 l/m2 por hora hasta el jueves

La primera Depresión Aislada en Niveles Altos de la Atmósfera (DANA) del otoño meteorológico, que comenzó el 1 de septiembre, dejará de aquí al jueves chubascos y tormentas intensos en el este de la Península y Baleares, donde se esperan cantidades de 40 o 50 litros por metro cuadrado (l/m2) en una hora, según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).

El portavoz de la AEMET, Rubén del Campo, ha explicado a Europa Press que la DANA que se está formando este lunes al este de la Península Ibérica se sumará al alto contenido de humedad de las capas bajas en el Mediterráneo, cuyas aguas están muy cálidas y provocarán una gran inestabilidad atmosférica, lo que dará lugar a chubascos y tormentas en el este de la Península y en Baleares al menos hasta el jueves.

Así, ha indicado que los principales efectos de esta DANA –“que antiguamente se conocía por gota fría” por la traducción directa del término procedente del alemán- se darán especialmente en Baleares, pero también en distintas áreas del Mediterráneo peninsular, donde las lluvias serán intensas en los próximos días.

De hecho, ha precisado que ya en la mañana de este lunes ha llovido con intensidad en Baleares y en puntos de Cataluña, especialmente en el litoral y el norte de esta comunidad.

En concreto, en las últimas 24 horas, desde las 07.00 horas del domingo hasta las 07.00 horas del lunes han destacado los más de 63 litros por metro cuadrado (l/m2) recogidos en Andratx (Mallorca) o los 62 (l/m2) de Barcelona-El Prat, de los que 50 (l/m2) cayeron en tan sólo una hora.

El chubasco tuvo una intensidad “muy fuerte”, igual que en otros puntos de la ciudad de Barcelona. Durante este lunes las lluvias seguirán sobre todo en Baleares y el “grueso” de las precipitaciones se desplazará lentamente de norte a sur, así que afectará a la práctica totalidad del archipiélago.

Del Campo avisa de que los chubascos serán “localmente muy fuertes” y se podrán superar los 40 o 50 (l/m2) en tan sólo una hora y que irán también acompañados de tormenta y granizo, aunque también apunta a la posible aparición de bandas marinas o tornados, denominados en la zona Cap de Fibló.

Por ello insiste en que están activados los avisos de nivel naranja, ante el riesgo importante de lluvias y tormentas en todo el archipiélago balear hasta primera hora de la tarde.

En todo caso ha apuntado que es posible que a última hora del día la mayor parte de las precipitaciones se produzcan ya al sur de las islas, pero no descarta que aún puedan caer chubascos intensos en tierra.

En la Península, Cataluña será la zona con mayor probabilidad de chubascos fuertes sobre todo por la mañana y en el norte y litoral. En principio cesarán las lluvias al mediodía, pero por la tarde crecerán nubes de evolución y de nuevo dejarán chubascos tormentosos.

En cuanto al resto del país apenas ha pronosticado lluvias ya que prevé un ambiente poco nuboso aunque con temperaturas algo más bajas, excepto en Galicia, sur de Andalucía y Canarias, donde subirán.

En las medianías de Canarias se superarán los 35 grados centígrados (ºC); en el sur de Galicia se rozará este lunes esa cifra y en buena parte de Extremadura y Andalucía el termómetro medirá más de 36ºC.

Respecto al martes, ha indicado que continuará el ambiente inestable y las precipitaciones volverán a afectar especialmente al archipiélago balear, donde de nuevo podrán ser localmente muy fuertes; es decir, podrían caer más de 40 (l/m2) en una hora y también irán acompañados de tormenta.

Asimismo prevé chubascos también en zonas litorales y prelitorales de Cataluña y de la Comunidad Valenciana, así como en puntos de Murcia y Andalucía Oriental. En el resto, ambiente más tranquilo, de nuevo con cielos poco nubosos.

No obstante, las temperaturas bajarán por el sur de la Península y subirán por el norte, se superarán los 35ºC en el Valle del Guadalquivir y en las medianías de Canarias.

El miércoles el núcleo de la DANA se acercará probablemente al nordeste peninsular donde aumentará la inestabilidad en esa zona aunque seguirán los chubascos también en el archipiélago balear. Allí alcanzarán otro día más una intensidad muy fuerte, con más de 30 o 40 litros por metro cuadrado en tan solo una hora. También observa el portavoz de la AEMET la posibilidad de que vayan acompañados de granizo en Cataluña y extremo norte de la Comunidad Valencia.

Al mismo tiempo, espera lluvias, aunque quizá no tan intensas, y algún chubasco fuerte en el resto de Cataluña, Aragón y resto de la Comunidad Valenciana.

En las demás regiones de la Península y en Canarias predominará el tiempo estable y las temperaturas subirán, de forma que se superarán otra vez los 35ºC en las medianías del sur de Canarias, en el interior de Galicia y extremo occidental de Andalucía.

Del Campo informa también de que el jueves, poco a poco la DANA se irá retirando hacia el este, pero aún seguirá el ambiente inestable, las lluvias y los chubascos todavía localmente fuertes en Baleares Cataluña, en puntos de Aragón y la Comunidad Valencia.

De ese modo, prevé que ya será el viernes cuando “definitivamente” la situación se tranquilice, aunque ese día tampoco se descartan chubascos en Baleares, que en todo caso parece que serán menos intensos y no tendrán nada que ver con los de días anteriores.

En el resto del país, tanto el jueves como el viernes, habrá cielos poco nubosos a primeras horas, pero a partir del mediodía crecerán nubes de evolución y se producirán chubascos tormentosos por la tarde, sobre todo en zonas de montaña de la mitad norte y sus alrededores.

Respecto a Canarias prevé que esos días bajen las temperaturas hasta recuperar sus niveles normales en el archipiélago tras unos días “de mucho calor”. En el resto del país subirán las temperaturas y el ambiente será “caluroso para la época” el jueves y el viernes tanto en el norte como en el oeste peninsular.

En este contexto, Del Campo recuerda que una DANA se forma cuando la corriente en chorro que circula a gran velocidad de oeste a este en las capas altas de la atmósfera, sufre una ondulación y se ondula tanto que acaba estrangulándose y queda una gran bolsa de aire frío rodeada de aire más cálido.

Este fenómeno provoca gran inestabilidad atmosférica por dos factores: principalmente por un lado, por la presencia de ese aire frío aislado en las capas altas de la atmósfera y, por otro, porque la circulación de vientos que se genera alrededor de la gana favorece mucho el ascenso de aire procedente de la superficie, es decir, la DANA.

Esto es, según precisa, que la circulación de vientos en su parte oriental realiza una especie de succión de aire desde las capas bajas y si este aire de las capas bajas está muy húmedo, tal y como suele ocurrir por estas fechas en el área mediterránea, la capacidad de generar lluvias abundantes es elevada.

No obstante, el portavoz recuerda que la presencia de una DANA no tiene por qué ser sinónimo de lluvias torrenciales o catastróficas, algo que depende de muchos factores desde la ubicación del centro de la propia DANA, la humedad existente en las capas bajas y medias de la atmósfera de la orografía y otros muchos factores. En todo caso, recuerda que se trata de un “fenómeno habitual” en este entorno geográfico.