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El féretro con los restos mortales del dictador Francisco Franco ya se encuentra en el cementerio de Mingorrubio para ser enterrado en el panteón familiar junto a su esposa, Carmen Polo.

El féretro fue introducido a las 14.42 en un coche fúnebre después de que llegara en un helicóptero que aterrizó procedente del Valle de los Caídos en el antiguo campo de tiro de la Guardia Real.

En su interior viajaron junto a los restos de Franco los nietos Francis Franco, que es el mayor, y José Cristóbal Martínez Bordiú; así como la ministra de Justicia, Dolores Delgado, que actúa como notaria mayor del Reino; el secretario general de la Presidencia, Félix Bolaños, encargado de organizar todo el dispositivo; y el secretario de Estado de Comunicación, Miguel Ángel Oliver.

Paralelamente, la comitiva que trasladó por carretera a los familiares del dictador desde el Valle de los Caídos se encuentra El Pardo para participar en una ceremonia de inhumación que se desarrollará en la más estricta intimidad en el panteón de la familia Franco.

Lo hicieron después de que el féretro fuera exhumado sin honores del Valle de los Caídos, lugar donde fue enterrado casi un mes antes de hace 44 años -el 23 de noviembre de 1975-, con todo el boato propio de un jefe de Estado.

Antes de la reinhumación del féretro del dictador en el cementerio de Mingorrubio, tendrá lugar un responso por el alma del difunto que será oficiado por el sacerdote Ramón Tejero, hijo del teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero, condenado por el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981.

De este momento no se podrán tomar imágenes y, para evitarlo, todos los asistentes al mismo pasarán por controles para evitar que se introduzcan teléfonos móviles o cualquier sistema de grabación. Tampoco habrá instantáneas del lugar en el que reposarán los restos de Franco, puesto que, cuando toda la operación concluya, el panteón quedará cerrado bajo una llave, que quedará bajo custodia de la seguridad del cementerio, de Patrimonio del Estado y de la Delegación del Gobierno.

El Estado tiene una concesión administrativa sobre el panteón que no ha logrado vender a la familia.

(SERVIMEDIA)