Pablo Iglesias ataca a Vox acusándole de «querer dar un golpe de Estado»

El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, conjeturó este jueves que a Vox “le gustaría dar un golpe de Estado pero no se atreve”, palabras que hicieron que el portavoz de esta formación, Iván Espinosa de los Monteros, volviera a abandonar la sesión de la comisión de reconstrucción.

En su turno de réplica a los grupos durante su comparecencia en dicha comisión, Iglesias se declaró dispuesto a dialogar con líderes independentistas como el expresidente de la Generalitat de Cataluña Carles Puigdemont por haber sido votado por muchos “españoles”, igual que lo está a hacerlo con Vox, “aunque a veces parece que más quieran dar un golpe de Estado que proteger la democracia española”.

Estas palabras motivaron la queja de Espinosa de los Monteros, quien pidió al presidente de la comisión, Patxi López, que tomara “cartas en el asunto” ante una “manifestación absolutamente intolerable, que falta a la verdad y es absolutamente ofensiva”, y pidiera a Iglesias “una rectificación”.

Sin embargo, López precisó que Iglesias había dicho que Vox “parece” que quiera dar un golpe de Estado, no que lo fuera realmente a dar, lo cual “no tiene la misma categoría” y enmarcó estas palabras en la libertad de expresión, enjuiciando en referencia a Espinosa de los Monteros que “alguno tiene la piel muy fina”.

Con todo, el presidente dijo que daba al compareciente la oportunidad de retirar esta denuncia. Pero, lejos de hacerlo, Iglesias quiso ser “todavía más preciso” y afirmó: “Creo que a ustedes les gustaría dar un golpe de Estado pero no se atreven, porque además de desearlo y pedirlo hay que atreverse”.

En este punto, Espinosa de los Monteros se levantó de su puesto protestando: “Esto no es una comisión de reconstrucción, es una vergüenza”. Afeó a Iglesias su “espectáculo lamentable, propio de un marxista-leninista que no conoce lo que es el consenso y no tiene voluntad de reconstruir nada” y le instó a continuar con “sus diatribas” porque él no lo iba a “tolerar”.

Iglesias quiso preguntarle en voz alta “en qué se traduce que no lo va a tolerar”, insinuando otra vez su supuesto deseo de dar un golpe de Estado, pero López no le permitió continuar el desafío. Aun así, el vicepresidente no se privó de espetar al diputado de Vox que abandonaba la sala: “Cierre cuando salga”.

Antes, Iglesias ya había contestado a la diputada María de la Cabeza Ruiz Solás sus reproches a las muertes de ancianos en las residencias por el coronavirus citando la orden de la Comunidad de Madrid de no trasladarlos a hospitales, cosa que hasta ahora Vox había recriminado a la Vicepresidencia. “Ustedes son los responsables y tienen la desfachatez de venir a decir que la responsabilidad es nuestra”, protestó, apuntando que, pese a todo, él no les acusaría de haber “asesinado a nadie” como hizo Vox con el Ejecutivo central, y finalmente concluyendo: “La mentira, incluso en política, tiene las patas muy cortas”.

(SERVIMEDIA)