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Un civil es asesinado cada tres horas en la guerra de Yemen desde principios de agosto, y muchas más personas mueren en este país debido a la enfermedad y al hambre, según denunció este viernes Oxfam Intermón.

La ONG promueve junto a Amnistía Internacional, Fundipau y Greenpeace una campaña para que el Gobierno español cese la venta de armas a Arabia Saudí, a fin de evitar su empleo en la guerra de Yemen y en la comisión de crímenes contra los derechos humanos.

Según Oxfam, los yemeníes se enfrentan a la triple amenaza de la guerra, la enfermedad y el hambre. Entre el 1 de agosto y el 15 de octubre, 575 civiles murieron en los combates, incluidos 136 niños y 63 mujeres.


La ONG apuntó que se han registrado más de 1,1 millones de casos de cólera en los últimos 18 meses, más de 2.000 de los cuales resultaron fatales. También se han producido más de 100 muertes por difteria en un período similar, y según la ONU, más de 14 millones de yemeníes podrían morir de hambre si la guerra continúa.

Para Muhsin Siddiquey, director de País de Oxfam en Yemen, “todas las partes en conflicto deben darse cuenta de que son cómplices en esta crisis causada por el hombre. Los gobiernos han de cumplir con todas las obligaciones legales internacionales y hacer todo lo posible para evitar víctimas civiles o daños a la infraestructura civil”, afirmó. Además, exigió a la comunidad internacional “hacer todo lo posible para que todas las partes en esta guerra acuerden un alto el fuego”.

FIN A LA VENTA DE ARMAS

En Yemen, la coalición liderada por Arabia Saudí y el Gobierno reconocido internacionalmente están luchando contra los hutíes para controlar puertos y ciudades clave del país.

Esta semana, Alemania detuvo la venta de armas a Arabia Saudí tras el asesinato del periodista Jamal Khashoggi en el consulado saudita en Estambul, y ha pedido a todos los Estados de la UE que hagan lo mismo.

Por este motivo, Oxfam insta a España, a Reino Unido, a Estados Unidos y a otros gobiernos a suspender la venta de armas a los saudíes, “debido a su indiferencia por las vidas de civiles en la guerra en Yemen”.