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La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) denunció este jueves que dos de cada tres menores de edad compra tabaco “sin problema” en las máquinas de los bares de varias ciudades y que se permite fumar en terrazas cubiertas.

Así lo reveló este viernes la organización con motivo de la conmemoración del Día Mundial sin Tabaco y después de realizar un estudio que, a su entender, “demuestra que la actual ley del tabaco no se cumple en España”, especialmente en lo que se refiere a la prohibición de fumar en terrazas cerradas y en la venta de tabaco a menores.

Para llegar a estas conclusiones, la OCU visitó un total de 70 establecimientos con máquina expendedora de tabaco, 25 de ellos ubicados en Madrid, 15 en Barcelona y 10 en Valencia, Bilbao y Sevilla, y comprobó que en 23 de ellos los menores pudieron comprarlo “sin ningún impedimento”. “Para hacerlo, solo tuvieron que comprarlo justo después de que lo hiciera un adulto o activando ellos mismos el mando colocado en la misma máquina”, precisó.

Si esta situación no era posible, el menor pedía que le activaran la máquina y en otros 24 establecimientos lo hicieron sin solicitarle el DNI o ni siquiera preguntarle la edad, prosiguió. Solo en el caso de Madrid la tolerancia fue menor, ya que se le impidió su compra en 17 de los 23 locales visitados.

Además, en la terraza cerrada de 67 de ellos se podía fumar lo que le sirvió para lamentar que las administraciones autonómicas “toleran abiertamente” que se permita fumar en la “inmensa mayoría” de las terrazas cerradas “en contra de los derechos y la salud de los no fumadores”.

En cuanto a los carteles obligatorios por ley advirtiendo de la prohibición de fumar al tratarse de terrazas cerradas, solo en ocho de los 70 espacios visitados se mostraban al público.

Por ello, además de exigir “mayor control” sobre las medidas contempladas en la ley antitabaco, abogó por fomentar otras iniciativas de prevención para disminuir el consumo y el acceso al tabaco, especialmente a los menores de edad, entre las que citó el empaquetado neutro, la equiparación del cigarrillo electrónico y las nuevas formas de fumar tabaco así como por ofrecer ayuda a los fumadores e impulsar una fiscalidad al alza para controlar el acceso a los colectivos más vulnerables.