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Obligan a una niña transgénero a competir con los chicos en natación

La Federación Catalana de Natación (FCN) ha impedido que una niña transgénero de siete años se pueda federar y, por tanto, competir contra otras chicas de su categoría, al alegar que sólo pueden inscribir a deportistas según el sexo que aparece en el DNI. Otras disciplinas ya han incorporado a menores transexuales, como establece la ley LGTB de Cataluña.

Todo comenzó el 12 de septiembre del año pasado, cuando la familia de la menor solicitó federar a su hija para que pudiera competir con otras niñas en natación. Sin embargo, la respuesta de la federación fue que “la normativa interna” lo impide para “salvaguardar la integridad de las competiciones” y “adecuar las mismas a la diferencia física, genética y hormonal entre hombres y mujeres”.

De hecho, en la comunicación que llegó a los padres de la pequeña se asegura que la participación de su hija “podría implicar eventuales reclamaciones por parte del resto de participantes en la competición, que podrían reclamar a la federación” por incumplir la norma.

“Legalmente, nosotros sólo podemos expedir licencia masculina porque es lo que pone el registro civil, no tenemos la potestad de cambiarlo”, explicaron a Servimedia fuentes de la Federación Catalana de Natación.

Sin embargo, la ley LGTB de Cataluña (ley 11/2014) obliga en su artículo número 14 a las federaciones deportivas a garantizar “la libre participación de las personas LGTB en las competiciones”. También recoge que “las personas transgénero y las personas intersexuales sean tratadas y nombradas de acuerdo con el nombre del género con el que se identifican, aunque sean menores de edad”.

Desde la asociación Deporte y Diversidad, que agrupa a varios clubes deportivos de personas LGTB, informaron a Servimedia de que las federaciones catalanas de Fútbol, Patinaje Artísitico, Taekwondo y Motociclismo ya han federado a personas trans de acuerdo a su sexo sentido sin que hayan efectuado el cambio registral.

“Esta niña, en su registro civil pone sexo masculino; nosotros sólo podemos hacer una licencia masculina”, insistieron desde la federación de natación. Además, aseguraron que en su disciplina compiten personas transexuales que ya han hecho el cambio en el registro y que, por tanto, cumplirían con su normativa.

Según la Federación Estatal LGTB (Felgtb), se está generando una “arbitrariedad” en las federaciones deportivas de toda España respecto a la inclusión de las personas transexuales, especialmente con los menores de edad.

“Esto deriva de la falta de regulación estatal que origina que las personas transexuales tengan más o menos derechos en función de la comunidad autónoma en la que residen”, ya que muchas regiones aún no han desarrollado una ley de igualdad LGTB.

Una de las regiones con una normativa más favorable a estas personas es, según Deporte y Diversidad, la de la Comunidad de Madrid. En esta región la ley LGTB recoge que en las competiciones deportivas “se considerará a las personas que participen atendiendo a su identidad sexual sentida a todos los efectos, sin perjuicio del oportuno cumplimiento de las normas de rango superior que rijan las competiciones internacionales”.

TRANSGÉNERO EN LAS OLIMPIADAS

El Comité Olímpico Internacional alcanzó en noviembre de 2015 un consenso sobre la participación de las personas transgénero en el deporte. La institución fija como objetivo que los atletas trans no queden excluidos de participar en las competiciones deportivas y justifica las posibles restricciones en la garantía de una competencia justa.

En este sentido, retiró la exigencia de cambios quirúrgicos como condición previa a la participación y reconoce que la participación de personas trans no afecta a la competición, así como que lo contrario sería incompatible con el respeto a los derechos humanos.

No obstante, el Comité Olímpico Internacional fija algunas restricciones para que las mujeres transexuales puedan participar en la categoría femenina, de manera que la atleta no puede haber cambiado su identidad de género con fines deportivos y por un mínimo de cuatro años.

Además, fija unos niveles de testosterona y obliga a las deportistas a demostrar que esos niveles han sido así durante el año previo a la competición.

(SERVIMEDIA)

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