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Cientos de mujeres jordanas han sido detenidas y encarceladas por salir de casa sin el consentimiento de sus tutores masculinos o por mantener relaciones fuera del matrimonio, según denuncia Amnistía Internacional (AI) en su informe ‘Mujeres Encarceladas, bebés robados’ publicado este miércoles.

El trabajo alerta además sobre la práctica de pruebas de virginidad “humillantes” y, en el caso de las madres solteras, la separación forzosa de sus bebés.

La investigación, cuyo título completo es ‘Imprisoned women, stolen children: policing sex, marriage and pregnancy in Jordan’, parte de 121 entrevistas a personas detenidas, abogados y activistas; 10 consultas con distintas autoridades, y varias respuestas a preguntas de AI por parte de la oficina del primer ministro.

Según Amnistía, los gobernadores provinciales en Jordania utilizan “indebidamente una draconiana legislación”, la Ley de Prevención del Delito, para detener administrativamente a decenas de mujeres en un momento dado.

De acuerdo con los datos de la Oficina del Primer Ministro, en la actualidad hay 149 mujeres en detención administrativa, y 1.259 fueron liberadas durante los seis primeros meses de 2019.

Entre los motivos por los que las mujeres son detenidas, figuran el “ausentarse” de casa sin el permiso de su tutor masculino o mantener relaciones sexuales extramatrimoniales (zina). En este último supuesto se encuentran aquellas mujeres menores de 30 que no obtienen el consentimiento de sus tutores para contraer matrimonio con la pareja de su elección.

La Oficina del Primer Ministro respondió a Amnistía Internacional que, hasta la fecha, en 2019 se han detenido administrativamente a 85 mujeres por zina, pero negó que se hubiera privado de libertad a mujeres por “ausentarse”, a menos que fueran también sospechosas de otro delito adicional.

Sin embargo, la documentación reunida por AI y el trabajo de abogados jordanos muestran que los gobernadores ordenan la detención de mujeres por “ausentarse”, basándose a menudo exclusivamente en la petición del tutor (el padre, los hermanos o el marido).

En febrero de 2019, Amnistía Internacional visitó la cárcel de Juweideh, la principal prisión de mujeres de Jordania, y se reunió con 22 mujeres encarceladas sin cargos ni juicio que afirmaban haber sido detenidas por “salir de casa sin permiso” o por acusaciones de zina. La mayoría dijeron que llevaban encarceladas meses y estaban a la espera de que un familiar varón pagara su fianza para quedar libres.

En septiembre de 2019, fuentes bien informadas confirmaron a Amnistía Internacional que en Juweideh había al menos 30 mujeres detenidas por “ausentarse” o por tener relaciones fuera del matrimonio.

BEBÉS ROBADOS

Además, las mujeres que son detenidas en la calle por salir sin el consentimiento de sus tutores son sometidas a pruebas de virginidad, “una práctica contraria a los derechos humanos”, si lo ordenan sus familiares, y la ley les impide negarse.

Por otro lado, aquellas mujeres que se quedan embarazadas fuera del matrimonio se enfrentan al riesgo añadido de que su bebé sea puesto a la fuerza bajo custodia del Estado. Aunque la Oficina del Primer Ministro aseguró a Amnistía Internacional que sólo se retira un bebé cuando se considera que corre peligro, tanto activistas de los derechos de las mujeres como profesionales de la abogacía denuncian que “la policía de Protección Familiar lleva por sistema, y sin una evaluación individualizada, a los bebés de mujeres solteras a casas de acogida del Ministerio de Desarrollo Social”.

Cinco mujeres que dieron a luz estando solteras contaron a Amnistía Internacional que la policía se llevó sin su consentimiento a sus bebés recién nacidos. Una guardería gestionada por el Ministerio de Desarrollo Social en la prisión de Juweideh permite que las mujeres tengan a sus niños o niñas de corta edad con ellas, pero excluye a los “bebés ilegales”.

En el mejor de los casos, las mujeres solteras pueden tratar de reunirse con sus hijos o hijas como madres adoptivas”, indica la investigación.

(SERVIMEDIA)