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El técnico asturiano de la Selección Española, Luis Enrique, compareció este miércoles en rueda de prensa en su primera intervención pública desde que abandonara el pasado mes de marzo su puesto al frente del combinado nacional debido a la grave enfermedad que padeció su hija.

Luis Enrique, en compañía de Luis Rubiales, presidente de la Federación y Molina, se sentó ante los medios en la sala de prensa de la Ciudad del Fútbol.

“Hoy es un día muy especial para mí y para mi familia. Vuelvo a casa, a la Selección y a terminar un proyecto que inicié en su momento”, comenzó con su discurso, y entró de lleno en la polémica generada con su sustituto, Robert Moreno, quien ha abandonado su puesto en la selección.

“El único responsable de que Robert Moreno no esté en el staff soy yo”, dijo sin titubear.

Según el asturiano, el 12 de septiembre ambos se reunieron en su domicilio. La reunión duró tan solo 20 minutos.

“Me dijo que quería estar en la Eurocopa y que si yo quería sería mi segundo entrenador”, comentó. “Entiendo que ha trabajado mucho para ser seleccionador nacional y que sea ambicioso, pero para mí es desleal. Yo jamás lo haría y no quiero a nadie de sus características en mi staff. Entiendo su decisión pero no la comparto. Le dije que no le veo más como mi segundo y que estoy fuerte”, matizó.

Tras la reunión, que según el asturiano se mantuvo en un tono cordial, Luis Enrique llamó al resto de colaboradores para explicarles que Moreno no seguiría trabajando con ellos.

Jesús Casas, quien ya trabajó con Luis Enrique en su etapa en el Barça, ocupará el puesto de segundo en detrimento de Moreno. “Sigue el mismo preparador físico, Rafel Pol. Incorporo a Aitor Unzué como tercer entrenador y sigue Joaquín Valdés como psicólogo”, confirmó el asuturiano

“Este 2019 no ha sido bueno para mí. Me gustaría dejar de remover la basura y mirar hacia adelante. Quiero devolver la confianza que tienen en mí a Rubiales y Molina”. zanjó Luis Enrique antes de pasar al turno de preguntas.