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El número de personas que han huido de Venezuela y que viven como refugiadas o inmigrantes en todo el mundo ha crecido de forma constante hasta alcanzar los 3,4 millones en la actualidad, según informan la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) y la Organización Internacional de las Migraciones (OIM).

Los países de América Latina y el Caribe acogen aproximadamente a unos 2,7 millones de venezolanos, mientras que el resto se encuentran en otras regiones del planeta. En 2018, unas 5.000 personas al día abandonaron Venezuela en busca de protección o de una vida mejor.

Colombia acoge el mayor número de refugiados e inmigrantes de Venezuela, con más de 1,1 millones. Le sigue Perú, con 506.000; Chile, con 288.000; Ecuador, con 221.000; Argentina, con 130.000; y Brasil, con 96.000. México y otros países de Centroamérica y el Caribe acogen también a una cantidad significativa de refugiados e inmigrantes de Venezuela.

Según las agencias de la ONU, “los países de la región han mostrado una solidaridad tremenda con los refugiados e inmigrantes de Venezuela y han desarrollado soluciones para ayudarlos. Sin embargo, las cifras de llegadas “ponen de relieve la tensión sobre las comunidades de acogida y la continua necesidad de apoyo por parte de la comunidad internacional, en un momento en el que la atención mundial se centra en los acontecimientos políticos en Venezuela”, advirtió Eduardo Stein, representante especial conjunto de Acnur-OIM para los refugiados e inmigrantes venezolanos.

PERMISOS DE RESIDENCIA

Desde que comenzó la crisis, los países latinoamericanos han concedido 1,3 millones de permisos de residencia y otras fórmulas para regularizar el estatus a ciudadanos venezolanos, al tiempo que han reforzado sus sistemas de asilo para poder procesar un número sin precedentes de solicitudes.

Desde 2014, se han presentado más de 390.000 solicitudes de asilo de venezolanos, más de 232.000 sólo en 2018. Los gobiernos de la región han fortalecido su respuesta nacional y, a través del proceso de Quito, cooperan para mejorar la asistencia y protección de los ciudadanos venezolanos y facilitar su inclusión legal, social y económica. La siguiente reunión de este proceso regional se llevará a cabo en Quito durante la primera semana de abril.