miércoles, 23 septiembre 2020 22:23

Los impuestos a la banca y las eléctricas, principales escollos al acuerdo presupuestario

Los impuestos a la banca y a las compañías eléctricas, que Unidos Podemos exige y a los que el PSOE se resiste, aparecen como los principales escollos al acuerdo entre ambas fuerzas para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado de 2019 a sólo ocho días de que el Gobierno tenga que enviar su borrador de los mismos a la Unión Europea.

Tal es la versión que trasladaron a Servimedia fuentes de Podemos, que aseguraron por el contrario que el PSOE se muestra dispuesto a revisar la fiscalidad del Impuesto de Sociedades y a acometer una reforma de los resquicios del sistema fiscal español a los que se acogen los grandes patrimonios para eludir impuestos.

En general, arguyen desde Podemos, el PSOE se muestra de acuerdo en las líneas generales de las medidas fiscales que le plantea el equipo negociador de este grupo parlamentario, pero “cuando se trata de aterrizarlas en sectores concretos”, como la banca y las compañías eléctricas, su contraparte socialista “pone pegas a cerrarlo”.

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, señaló precisamente este viernes, en su discurso ante el Consejo Ciudadano Estatal, que la “justicia fiscal” es “la más importante” de las que quiso denominar “líneas moradas” en las que no está dispuesto a ceder si el PSOE quiere contar con su imprescindible apoyo para aprobar los Presupuestos.

Sin embargo, cuando desgranó los diferentes impuestos con los que Podemos cree que se podrían recaudar 10.300 millones de euros al año, no señaló específicamente ninguno como condición sine qua non para que las cuentas puedan recibir el sí de los diputados de este grupo. Es más, las fuentes citadas garantizan que, por encima de todo, en ambas fuerzas hay “empeño en cerrar el acuerdo”.

Podemos entiende, no obstante, que las compañías eléctricas deben compensar las subvenciones que han venido recibiendo en razón de la llamada transición al mercado libre, y no le basta la reducción de un 5% de media del precio de la factura de la luz que se derivará de que el Consejo de Ministros del viernes haya suprimido su cuota impositiva.

IMPUESTO A LA BANCA

Del mismo modo, cree que la banca debe devolver, con un impuesto específico y otro a las transacciones financieras, que podrían recaudar más de mil millones anuales cada uno, una parte de los 60.000 millones que el Estado perdió como consecuencia del rescate del sector durante la crisis económica.

Tampoco le basta en este sentido que el tipo mínimo de Sociedades que vayan a tributar las entidades financieras sea del 15%, como anunció la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en una novedad que desde Podemos también se presenta como exigencia suya en las negociaciones.

Respecto al acuerdo más factible, el de cercenar las posibilidades de elusión fiscal de los grandes patrimonios, un alto cargo del Ministerio de Hacienda y Función Pública cuando lo dirigía el exministro Cristóbal Montoro, consultado por esta agencia, se mostró escéptico sobre sus posibilidades de recaudación reales.

Según alegó, los grandes patrimonios son los que más fácil tienen moverse a otros países con mejores condiciones fiscales, y frente a las buenas intenciones recomendó un “equilibrio” e incluso incentivos como la llamada “amnistía fiscal”, que permitió reflotar 95.000 millones que hasta entonces estaban depositados en el extranjero y de los que el Ministerio no habría tenido noticia de no ser por dicho estímulo.

Las mesas de negociación entre el PSOE y Unidos Podemos redoblarán su actividad esta semana, dado que el 15 de octubre el Gobierno tiene que enviar las líneas básicas de los Presupuestos a la Comisión Europea, y en la formación morada son conscientes de que sería difícil introducir novedades que no se hayan pactado antes.

Por contra, sostienen que el PSOE no debería ponerles en bandeja el mensaje electoral a los votantes de izquierda de que si Podemos hubiera gobernado se habría llegado mucho más lejos, y por tanto no pierden la esperanza de alguna concesión ‘in extremis’ a sus exigencias.