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Benjamin, un niño de 7 años, que sufre una parálisis en el lado derecho de su cuerpo por un tumor en el cerebro, cuenta con la ayuda de los bomberos de Marbella para poder salir de su casa, en un cuarto piso, e ir al colegio. Su madre, Natalia Barrionuevo, solo tiene palabras de agradecimiento, pero reconoce que no puede depender de su generosidad y la de otros indefinidamente.

Según informa ‘Málaga hoy’, la familia cuenta también con el apoyo de los dueños de un gimnasio próximo a su casa, Daniel y Miguel, que suben y bajan a Benjamín a pulso en su silla de ruedas para que su madre le saque a a pasear, ir al parque o tomar un helado.

En una entrevista a ‘Onda Cero’, la madre, que está separada, tiene otra hija de 12 años y se vio obligada a dejar el trabajo para cuidar al niño. Asegura que ha pedido ayuda a las Instituciones para buscar un piso con ascensor o un bajo y que, de momento, no ha recibido respuesta, ni tampoco en su petición de ayuda a la dependencia.

En su declaración ha lamentado cómo desde que el pasado 11 de enero, día en que los médicos dieron el alta al menor para recuperar su vida cotidiana, el niño se vio imposibilitado para salir a la calle, hasta que hace dos semanas todo cambió por la solidaridad de los bomberos y los chicos del gimnasio que le prestaron sus piernas.