Compartir
Pixabay

El secuestro virtual es un delito que comienza con una llamada telefónica a una persona, en la que el delincuente simula tener secuestrado a un familiar y exige una cantidad de dinero para ponerlo en libertad

En las últimas semanas, la Unidad Central Operativa (UCO) ha detectado un aumento de casos, sobre todo en la provincia de Madrid

Denunciarlo de inmediato, no efectuar nunca el pago exigido o grabar la conversación son algunas de las recomendaciones que la Guardia Civil ha difundido en un decálogo

La Guardia Civil alerta sobre una nueva oleada de secuestros virtuales que ha detectado en las últimas semanas. Este delito consiste en extorsionar a una persona por teléfono simulando tener secuestrado a un familiar y exigiendo un pago inmediato de dinero para ponerlo en libertad. Las cantidades reclamadas oscilan entre los 2.000 y los 10.000 euros.

Por el momento, han detectado esta nueva oleada de extorsiones en la provincia de Madrid, aunque los investigadores continúan analizando las llamadas denunciadas.
Los delincuentes, para aumentar la angustia de la familia y conseguir más rápidamente el rescate, fingen la voz de la persona que dicen tener secuestrada, sus gritos de auxilio, etc., solicitando el rescate para su liberación a través de empresas de envío de dinero.
Informe a la Guardia Civil en caso de recibir una de estas llamadas
En caso de ser víctima de una extorsión y estafa de estas características, es fundamental mantener la calma y seguir las pautas marcadas en el decálogo  que se adjunta, confeccionado por expertos del Equipo de Secuestros y Extorsiones de la Guardia Civil, agentes con gran experiencia y cualificación que han participado eficazmente en investigaciones de secuestros en España y fuera de nuestras fronteras, liberando a las víctimas.

Decálogo de comportamiento ante llamadas extorsivas relacionadas con el secuestro virtual

  • Mucha precaución con llamadas entrantes con prefijos desconocidos o numeración oculta.
  • Una vez atendida una llamada extorsiva mantener en todo momento calma y serenidad.
  • Escuchar y dejar hablar a nuestro interlocutor, grabando la conversación si es posible.
  • No facilitar nunca durante la llamada datos personales, familiares, de ubicación o de contacto.
  • Dejar siempre una línea de telefonía libre para intentar localizar a la supuesta víctima y/o avisar a Guardia Civil, simultáneamente.
  • Intentar realizar alguna pregunta muy personal de la víctima que le permita, en base a la contestación, concluir que es un falso secuestro.
  • No efectuar nunca por nuestra cuenta pagos monetarios o entregas de efectos de valor requeridos por el extorsionador.
  • No dudar en cortar la comunicación. Posiblemente desistirán y buscarán otra posible víctima.
  • Escribir inmediatamente todo lo que se recuerde y denunciar siempre los hechos a la Guardia Civil.
  • Controlar los datos volcados en las redes sociales y evitar encuestas en las que se pregunte por datos personales. Estos datos pueden ser utilizados por los criminales para hacernos creer que se trata de un secuestro real.