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La secretaria de Estado de Seguridad, Ana Botella, viajó este jueves a Melilla para agradecer el trabajo de los agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil que protegen la ciudad, cuya frontera será próximamente objeto de una reforma “integral” para aumentar su seguridad.

Según informó Interior, Botella visitó el puesto fronterizo de Beni-Enzar, el principal paso de vehículos y personas entre Melilla y Marruecos. También mantuvo una reunión con la delegada del Gobierno en la ciudad autónoma, Sabrina Moh.

Junto a la ‘número dos’ de Interior viajaron a Melilla el director adjunto Operativo (DAO) de la Guardia Civil, Laurentino Ceña, y el jefe de la Zona de Andalucía de la Benemérita, Manuel Contreras.

En una rueda de prensa con motivo de la visita, Botella dedicó un “agradecimiento muy especial” a los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que han estado trabajando todo el verano para “reforzar la seguridad ante la presión migratoria” en Ceuta y Melilla.

“GRAN ESFUERZO ORGANIZATIVO”

La secretaria de Estado explicó que el actual equipo de Gobierno se encontró con unos “descensos muy drásticos” en el número de efectivos “tanto en la península como en Ceuta y Melilla”, por lo que ha tenido que realizar un “gran esfuerzo organizativo” para garantizar la seguridad.

Según Interior, la visita al perímetro fronterizo de Melilla y las reuniones con altos mandos sirvieron a Botella para analizar detalles operativos de cara a la elaboración del “plan integral para la modernización de la frontera entre Melilla y Marruecos”.

Este plan, que también se aplicará en Ceuta, tiene por objetivo la reforma de la frontera para establecer un sistema más moderno con el que se mantenga la seguridad pero utilizando medios menos cruentos. Dentro de este plan se llevará a cabo el refuerzo de los elementos tecnológicos del actual sistema de protección fronteriza, así como la mejora y remodelación de los pasos entre Melilla y Marruecos.