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El recibo de la electricidad de un consumidor medio en España alcanza los 37,04 euros en lo que va de abril, lo que supone una subida cercana al 5,5% con respecto al mismo periodo del año pasado, cuando costaba 35,11 euros.

Además, según el simulador de la factura de la electricidad de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), con respecto a marzo el recibo sube un 2,5%, puesto que el mes pasado alcanzó los 36,14 euros en los 17 primeros días.

De esta manera, en términos mensuales el recibo podría romper en abril con la tendencia a la baja experimentada desde el pasado mes de octubre, que solo se vio interrumpida en diciembre, cuando subió levemente.

El cambio de tendencia de octubre se produjo gracias a que el Ministerio de Transición Ecológica decidió durante ese mes suspender durante seis meses la aplicación del impuesto del 7% a la generación eléctrica, medida que también convalidó el Congreso de los Diputados y que supone una rebaja de alrededor del 4% en la factura, pero que ha dejado de estar vigente a mediados de abril.

En cuanto a la evolución del coste de la electricidad con respecto al año pasado, en abril se acelera la subida experimentada en marzo, que fue del 4,2%. Anteriormente bajó un 1,3% en febrero, caída que se produjo después de la subida del 5,7% experimentada en enero tras bajar también en diciembre, mes que rompió con los incrementos registrados desde mayo.

Dicha evolución del precio de la luz se corresponde con la factura de un consumidor medio con una potencia contratada de 4,4 kilovatios (kW) y una demanda anual de 3.900 kilovatios hora (kWh).

Estas oscilaciones en el precio de la electricidad se producen básicamente por las variaciones en el coste de producción, que se incrementa cuando hay poca aportación de fuentes de generación renovable como el agua y el viento y mucha de fuentes fósiles más caras, especialmente el gas o el carbón. También se ven afectados por otros factores como el precio del petróleo.

(SERVIMEDIA)