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El Tribunal Supremo ha dado la razón a un hombre de 70 años que se había negado a ayudar económicamente a su hija de 38 que llevaba independizada desde los 18.

El señor, que tenía una pensión como única fuente de ingresos, fue denunciado por su hija quien reclamaba que le siguiera pasando una pensión alimenticia, al tiempo que la madre, que está separada, le continuara pagando la casa.

El Tribunal Supremo confirma las sentencias dictadas anteriormente por el Juzgado de Primera Instancia número catorce de Sevilla y la Sección Segunda de la Audiencia Provincial.

El Alto Tribunal recoge en la sentencia que la joven “ha tenido varios empleos demostrando que es capaz de ganarse la vida” y que “no le consta que se esté esforzando en encontrar un trabajo”. Además recuerda que la demandante “no está en situación de indigencia”

Tras la decisión del supremo no cabe recurso y además tendrá que pagar las costas judiciales.