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La jueza de Madrid Carmen Rodríguez-Medel ha dictado un auto en el que da por terminada la instrucción del `caso máster´ y transforma las diligencias en procedimiento abreviado. Propone juzgar a la expresidenta de la Comunidad de Madrid Cristina Cifuentes, del PP, por la presunta falsificación del acta del trabajo de fin de máster.

En el mismo auto propone sentar en el banquillo al director del Instituto de Derecho Público en el que Cifuentes cursó esos estudios, Enrique Álvarez Conde; a la profesora Cecilia Rosado, que supuestamente falsificó las firmas del acta, y a Teresa Feito, asesora del Gobierno de Cifuentes a la que se atribuyen presiones para que culminara esa falsificación.

En su resolución, la jueza considera que “hay indicios de que doña Cristina Cifuentes no defendió el trabajo fin de máster en julio de 2012 y que, cuando se hizo pública la noticia con posibles irregularidades en su titulación, promovió que fueran ocultadas, haciendo exhibición pública del acta falsificada cuando le fue facilitada”.

Entiende, además, que las declaraciones de la expresidenta madrileña como imputada “no resultaron creíbles” y no avalaron que “efectivamente hizo el trabajo y lo defendió ante un tribunal”. Entiende que fue Feito la que pidió a Álvarez Conde que “creara o diera instrucciones para crear los documentos necesarios para justificar” que Cifuentes “había superado el máster con normalidad y superado todos los trámites necesarios para disfrutar del título, incluida la defensa del trabajo fin de máster”.

Además, la magistrada estima que la profesora Cecilia Rosado se prestó a “ocultar las irregulariades (…) inventándose la fecha, el título del trabajo y la composición del tribunal y lo remitió por correo electrónico” al rector de la Universidad, Javier Ramos, “en nombre” de Álvarez Conde. En ese acta falsificó, según el auto, las firmas de las otras dos componentes del tribunal, Alicia López de los Mozos y Clara Souto, que luego no confirmaron que habían dado permiso para el uso de sus nombres.