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La Dirección General de la Guardia Civil y la Asociación A21 presentaron este martes una campaña de sensibilización contra la trata de seres humanos con fines de trabajo forzoso y explotación laboral, que tiene como objetivo proteger a las víctimas en albergues y hogares de transición.

La campaña también persigue el procesamiento de los traficantes y el fortalecimiento de la respuesta legal, así como la asociación con fuerzas y cuerpos de seguridad, individuos y corporaciones, organismos oficiales y otras organizaciones.

El director general de la Guardia Civil, Félix Azón, destacó la importancia de impulsar, mediante iniciativas como ésta, la eliminación de cualquier tipo de trabajo realizado “en condiciones de lo que se considera una moderna esclavitud como consecuencia de la perversa acción de las organizaciones y grupos criminales”.

Durante la presentación de la campaña, Azón agradeció la labor que la organización A21 realiza para dar respuesta a estas necesidades, así como su colaboración con la Guardia Civil. En cuanto a las víctimas recordó que esta iniciativa pretende también ayudarlas a ser conscientes de su situación de vulnerabilidad y animarlas, en su caso, a denunciar.

Esta campaña cuenta con un folleto informativo dirigido a posibles víctimas llamado ‘Passport to indicators of trafficking’, en el que de manera sencilla se exponen los principales indicadores de trata de seres humanos, para que las víctimas se puedan reconocer en ellos y puedan tomar conciencia de sus circunstancias.

Junto a los indicadores, el folleto realiza una invitación a las víctimas y a todas aquellas personas que tengan conocimiento de un caso de trata/explotación laboral, para que pongan en conocimiento de la Guardia Civil su situación.

Tiene formato de pasaporte y el contenido está en nueve idiomas (inglés, francés, rumano, ucraniano, búlgaro, ruso, español, chino y árabe), todos impresos e incluidos en el mismo folleto, para que se pueda distribuir a todo tipo de personas en todo el territorio.

Los idiomas se han elegido en base a las lenguas habladas por las víctimas de trata en España, ya que en muchas ocasiones estas personas no conocen el español debido al aislamiento interpuesto por los tratantes.

La distribución se efectuará por la Guardia Civil, tanto en el marco de inspecciones en puntos especialmente sensibles como explotaciones en zonas agrarias o clubes de alterne. También se distribuirá en puntos frecuentados por ciudadanos extranjeros como puertos o aeropuertos.