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Jaguar Land Rover se enfrenta a revisar varios de sus modelos en Europa, debido a sus  emisiones de CO2. Es un fuerte contratiempo para el fabricante de automóviles del Reino Unido, que está luchando después de que las ventas de diesel se desplomaron en Europa y se desaceleraron en su mercado chino.

Según Jaguar Land Rover España, se están desarrollando unas llamadas voluntarias a revisión, para asegurar las emisiones de CO2, con algunos de sus vehículos equipados con los motores 2.0 diésel y gasolina, fabricados entre 2016 y 2019.

Los vehículos afectados, no han alcanzado los niveles esperados de emisiones de CO2, durante las pruebas realizadas Conformity of Production (CoP), y por ello van a ser revisados para asegurar los niveles de emisiones de CO2 deseados. Las modificaciones que se realizarán en los vehículos, no tendrán ningún coste para el usuario y, se trabajará para minimizar cualquier inconveniente durante el corto periodo tiempo requerido para dicha modificación

Los modelos Jaguar XE, XF, E-Pace y F-Pace están afectados, al igual que el Land Rover Discovery Sport, el Range Rover Evoque, el Range Rover Velar y el Range Rover Sport, con motores fabricados entre 2016 y 2019, antes del cambio a las regulaciones de emisiones WLTP en Europa en septiembre del año pasado, según el sistema de alerta rápida Safety Gate Rapex de la Unión Europea,  para productos no alimentarios potencialmente peligrosos.

Los niveles de CO2, son importantes para calcular las cifras de consumo de combustible, para permitir a los compradores comparar la eficiencia de combustible de diferentes vehículos. Las cifras de emisiones de CO2, también se usan para establecer los niveles de impuestos para los vehículos. Hay que recordar que el Grupo Volkswagen se enfrentó al problema de convencer a los propietarios de que dejaran sus coches para ser reparados, cuando los arreglos podrían empeorar la capacidad de conducción del auto. VW se vio obligado a retirar alrededor de 11 millones de vehículos en todo el mundo, cuando las autoridades de los EE. UU., encontraron que el software de gestión del motor había sido manipulado, para realizar pruebas oficiales de emisiones de NOxTambién se descubrió que VW, subestimaba las emisiones de CO2 en siete modelos y más de 20,000 compradores alemanes de VW diesel, con el software modificado, presentaron demandas en busca de compensación, alegando que el valor de reventa de sus coches había caído.