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Este lunes comienza la vista oral por el mayor caso de envenenamiento de fauna protegida registrado en España en la última década, con cinco personas acusadas de utilizar cebos envenenados para eliminar depredadores en dos cotos de caza de Tudela y Cintruénigo (Navarra).

El veneno fue la causa de la muerte de 138 aves rapaces, entre ellas milanos reales, alimoches, milanos negros, aguiluchos laguneros y buitres leonados, especies protegidas que en algunos casos, como el milano real, están catalogadas como ‘en peligro de extinción’, según informaron Ecologistas en Acción, SEO/BirdLife y WWF, que ejercen la acusación particular en este procedimiento.

Como resultado de las investigaciones de los guardas forestales del Departamento de Medio Ambiente de Navarra y de la Policía Foral, se detuvo y se puso a disposición judicial a cinco personas, entre ellas los presidentes de ambos cotos y dos guardas de caza.

Los hechos se produjeron en dos cotos de caza de Tudela y Cintruénigo en 2012, donde murieron 138 aves rapaces y cuatro cuervos por ingerir cebos envenenados.

Ecologistas en Acción, SEO/BirdLife y WWF pretenden que se determine la responsabilidad de los autores por los daños producidos y se imponga una sentencia acorde con la gravedad de los hechos, y que la decisión judicial contribuya a “difundir un mensaje rotundo de tolerancia cero hacia una práctica que sigue muy extendida en España”.

Los acusados se enfrentan a penas que podrían superar los dos años de cárcel, la inhabilitación para el ejercicio del derecho a cazar de hasta cinco años y para la titularidad o gestión de cualquier derechos cinegético, así como al pago de indeminzaciones de unos 118.000 euros.

USO PROHIBIDO

Los informes ‘El veneno en España’ (1992-2013), de SEO/Birdlife y WWF, y ‘Casos Graves de Envenenamiento en España’ (2010-2015), de Ecologistas en Acción, analizan los efectos del uso ilegal de cebos envenenados, una de las mayores amenazas para la biodiversidad, y destacan el caso de Tudela-Cintrúenigo en ese ranking. Según esos estudios, en España se han producido al menos 8.324 episodios de envenenamiento, que han causado la muerte de 18.503 animales.

Sin embargo, las ONG creen que la cifra de envenenamientos de fauna en España podría llegar a alcanzar los 185.000 casos, ya que, según las especies, entre el 85% y el 97% de los animales envenenados no son localizados. A pesar de ser ilegal, el veneno se sigue utilizando para eliminar depredadores, principalmente asociados a malas prácticas de gestión cinegética o ganadera.

Las ONG subrayaron que la colocación de cebos envenenados es “un método de caza masivo, no selectivo y cruento para la fauna”, puesto que “ponen especialmente en peligro a aves y mamíferos, algunos con poblaciones muy amenazadas, como el águila imperial ibérica o el lince”.

Indicaron que también afectan a los animales domésticos, ya que se utiliza veneno para eliminar perros y gatos asilvestrados o para disputar rencillas, y supone un grave riesgo para la salud pública, pues las sustancias con las que se preparan los cebos son de una elevada toxicidad y quedan expuestas al alcance de cualquier persona, especialmente niños, que pueden ingerirlos por equivocación.

Por todo ello, Ecologistas en Acción, SEO/BirdLife y WWF recalcaron que el uso de cebos envenenados está prohibido por la legislación nacional y autonómica, y está tipificado como delito en el Código Penal.