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Activistas de Greenpeace llevaron este martes hasta la sede mundial de Nestlé, en Vevey (Suiza), un monstruo construido con envases de plástico de 20 metros de largo para exigir a la marca que ponga fin a su dependencia de los plásticos de un solo uso. A esta acción se han sumado activistas de Filipinas, Alemania, Kenia, Eslovenia e Italia como parte una iniciativa liderada por esta organización ecologista y el movimiento Break Free From Plastic.

Nestlé ha sido identificada, junto con Coca-Cola y Pepsi, como una de las tres marcas más contaminantes del mundo, tanto por la cantidad de plástico que usa cada año como por la alta frecuencia en la que sus envases se han encontrado en el medio ambiente, algo que se ha recogido en informes de Greenpeace, Break Free From Plastic y la Alianza Global para Alternativas a la Incineración (GAIA). Nestlé produjo 1.700 millones de toneladas de envases de plástico desechable sólo en 2018, lo que supone un 13% más que el año anterior y el equivalente a más de 300 camiones de basura al día durante ese año.

“Es una absoluta irresponsabilidad que Nestlé siga produciendo cientos de miles de millones de artículos de plástico cada año, que se usan durante unos segundos y luego acaban contaminando nuestro medio ambiente y hasta nuestra cadena alimentaria durante generaciones”, declaró Alba García, responsable de la campaña de plásticos en Greenpeace España.

García añadió que “personas de todo el mundo se han unido hoy para exigir que Nestlé tome las riendas de esta situación y se enfrente a la cultura del usar y tirar, que sustenta su modelo de negocio actual”. “Esto no significa sustituir el plástico por otros materiales de un solo uso como papel o compostables, ya que los impactos del usar y tirar se desplazarán hasta nuestros bosques y nuestras tierras de cultivo”, recalcó.

Greenpeace subrayó en un comunicado que “la verdadera solución ante esta crisis de contaminación por plásticos radica en sustituir los envases desechables por envases reutilizables, y por ello, tanto las grandes marcas como los supermercados deberían invertir en ese tipo de modelos para poder frenar la llegada de más plásticos al mar”.

Como ejemplo reciente, Greenpeace indicó que “Mercadona ha anunciado la ‘sustitución’ de sus bolsas de plástico”, pero ofrecerá bolsas de plástico reciclado entre un 50 y un 70%, “que siguen siendo de plástico”, y necesitará entre un 30 y un 50% de plástico virgen para crearlas. Además, este supermercado también dará bolsas de papel, que seguirán siendo de un solo uso. “Este tipo de medidas se quedan cortas y son falsas soluciones cuando lo realmente efectivo sería el fin del ‘usar y tirar’ y que solo se faciliten bolsas 100% reutilizables”, añadió la ONG.

Greenpeace, a través de su campaña ‘Maldito Plástico’ en España, ha estado exigiendo a las marcas más contaminantes del mundo, como Nestlé, Unilever, Coca-Cola, PepsiCo, Danone, Johnson & Johnson y Mars, que “se responsabilicen del problema que han ayudado a crear, que sean transparentes y actúen de forma inmediata para reducir la producción de envases de plástico, al tiempo que invierten en alternativas reutilizables”. Hasta la fecha, más de tres millones de personas de todo el mundo han firmado una petición para que las marcas tomen medidas ante esta problemática de escala mundial.

(SERVIMEDIA)